Contexto del conflicto Chauhan‑Chandel
En episodios anteriores analizamos el enfrentamiento entre los reinos Chauhan y Chandela basándonos en las opiniones de varios historiadores y en inscripciones antiguas. En este apartado nos centramos en el relato del Alhakhand, también conocido como Parmal Raso, que narra una de las batallas más emblemáticas de la época.
El ataque de Prithviraj a Mahoba
Según el Alhakhand, el rey de Delhi, Prithviraj Chauhan, marchó contra Mahoba, capital del rey Chandela Parmal Dev, con el objetivo de apoderarse de tres preciados objetos: la princesa Chandrawal, el collar de oro llamado Naulakha y la famosa piedra Paras (también llamada Paras Mani), que pertenecía a la princesa del rey Parmardi Dev.
El día de la tragedia
El relato sitúa los hechos en la luna llena del mes de Shravan, día de Rakshabandhan. La princesa Chandrawal, acompañada de sus damas, se dirigía a Kirat Sagar para enterrar a la joven Kajali cuando Prithviraj lanzó su ataque sobre Mahoba.
Chandrawal y sus acompañantes se enfrentaron al ejército de Prithviraj. En la contienda murió el príncipe Abhai Veergati, hijo del rey Parmal. Ante la derrota, Prithviraj envió un ultimátum al rey Chandela: entregar a la princesa, la piedra Paras y el collar Naulakha para evitar más derramamiento de sangre.
Parmal rechazó la demanda y se desató una cruenta batalla en los campos de Kirat Sagar, impidiendo que las hijas de Bundelkhand pudieran enterrar a Kajali ese mismo día.
La intervención de Alha y Udal
La noticia del asalto llegó a Alha y Udal, guerreros legendarios de Kannauj, y al rey Lakhan de la misma ciudad. Disfrazados de sadhus, los tres llegaron al campo de batalla y se unieron a la defensa de Mahoba. La lucha fue encarnizada.
En la zona de Bairagarh, el general de Prithviraj, Chamundrai (conocido como Chaura en el texto), asesinó a Udal mediante un engaño. Tras la muerte de su hermano, Alha, furioso, se lanzó contra el ejército de Chauhan, derribando a todo aquel que se interponía en su camino.
El Alhakhand señala que dos hijos de Prithviraj fueron también muertos en la contienda. Tras una intensa pelea de una hora, el rey Chauhan quedó gravemente herido. Siguiendo el consejo de su gurú Gorakhnath, Alha curó al rey y abandonó la guerra, abrazando la secta Nath.
El legado de la victoria
Gracias a la victoria, las mujeres de Bundelkhand pudieron enterrar a Kajali al día siguiente de Rakshabandhan. Cada año se celebra la feria de Kajali en Kirat Sagar para conmemorar el triunfo de Alha‑Udal. En Mahoba, el festival de Rakshabandhan se celebra dos días después de la fecha tradicional.
En honor a Udal, se erigió la plaza Udal‑Chowk en Mahoba, donde está prohibido montar a caballo. El viajero británico James Grant describió cómo, al pasar una procesión, el caballo se volvió violento en ese lugar, reforzando la creencia popular.
Grandes estatuas de Alha y Udal se encuentran también en una plaza de Mahoba: Alha monta su carro Gaj Pashchavad y Udal su caballo alado Bedula. Son atracciones turísticas que reciben visitantes de toda la región.
En la ribera de Kirat Sagar se halla un puesto que, según la tradición, fue habitado por los soldados de Alha. Su hijo Indal tendría otro puesto en Madan Sagar y, según el relato, también alcanzó la inmortalidad bajo la protección de Gorakhnath, quien lo llevó al bosque Kadali (identificado por Hazari Prasad Dwivedi en la zona terai de Uttarakhand).
Aspectos legendarios del Alhakhand
Muchas partes del Alhakhand son exageraciones o añadidos míticos: nombres de ciudades y fortalezas ficticias, cifras de bajas que llegan a los cientos de miles, y la presencia de animales y criaturas sobrenaturales (caballos que vuelan, brujas con poderes milagrosos, cabezas sin cuerpo, etc.). Además, la historia varía según la región y el dialecto; por ejemplo, en versiones de Kannauj y Bhojpuri Alha está casado con Sonvati, princesa de Nainagarh, mientras que en el texto de Hindi occidental su esposa es Machil, hija de Raghomchha de Haridwar.
En el próximo episodio descubriremos cómo Alha‑Udal alcanzaron la inmortalidad enfrentándose al propio emperador Prithviraj Chauhan.
- Doctor Mohanlal Gupta