Antecedentes familiares
Hugo Capeto, hijo de Hedwiga de Sajonia y sobrino de Otón I, era descendiente de Hugo el Grande. Su apodo “Capeto” proviene del manto de San Martín que guardaba en la abadía del mismo nombre, donde ejercía como abad laico.
Elección como rey
Con el apoyo del arzobispo de Reims, Adalberón, los grandes señores del reino de los francos lo eligieron rey el 1.º de julio de 987, en una asamblea celebrada en Noyón. Fue preferido sobre Carlos de Lorena, heredero de la dinastía carolingia.
Coronación
Su coronación tuvo lugar el 3 de julio de 987 en la catedral de Noyón.
Reinado (987‑996)
El reino de Hugo era relativamente pequeño y los señores circundantes poseían gran poder. Durante su mandato tuvo que negociar y enfrentarse a Carlos de Lorena (a quien encarceló en 991), a los otónidas Otón II y Otón III, y a varios vasallos como Eudes de Blois. Sus principales vasallos eran el conde de Anjou, el duque de Borgoña y el duque de Normandía, quienes le juraban lealtad a cambio de protección.
El progreso agrícola impulsó la prosperidad del territorio. En 987, hizo coronar a su hijo mayor, Roberto II, garantizando la sucesión hereditaria y evitando la fragmentación del reino. Así nació la dinastía capeta, que combinaba la elección real con la primogenitura masculina, y que perduraría durante siglos.
Legado
Hugo Capeto consolidó la monarquía francesa y sentó las bases de un estado más sólido y duradero.

Estado: Jefe de Estado – Rey de los Francos