Primeros años y formación
Augusto Bernardino Leguía y Salcedo nació el 19 de febrero de 1863 en una casa de la calle Atahualpa, en la Plaza de Armas de Lambayeque. Hijo de Nicanor Leguía y Carmen Salcedo, recibió sus primeras lecciones en los colegios locales Rosario Gallo y Pedro Mantilla. A los trece años, por problemas respiratorios, se trasladó a Valparaíso, Chile, donde estudió comercio en el College English de Goldfinch y Bluhm. De regreso a Perú, la guerra contra Chile (1879) lo sorprendió en Lima; se alistó en el batallón de reserva Nº 2 bajo el mando del coronel Manuel Lecca y participó en la defensa de Miraflores (15 enero 1881) y en la retaguardia del Reducto Nº 1.
Inicios en los negocios y la política
Tras el conflicto, trabajó en la casa comercial de los hermanos Prevost y, en 1888, se incorporó a New York Life Insurance, convirtiéndose en gerente para Ecuador, Bolivia y Perú. Casado con Julia Swayne y Mariátegui, descendiente del destacado Francisco Javier Mariátegui, tuvo siete hijos. Cuando la aseguradora se retiró del país, Leguía se dedicó a la industria azucarera, fundando la British Sugar Company Limited (1896) y, al volver, creó la compañía de seguros Sud América (1900).
Su éxito empresarial le abrió las puertas del Partido Civil, donde colaboró en la elección de Manuel Candamo y fue nombrado Ministro de Hacienda en 1903, cargo que mantuvo durante el gobierno de José Pardo (1904‑1908). En 1907 fue proclamado candidato civilista y, en 1908, asumió la presidencia (1908‑1912) con el apoyo de los partidos Civil y Constitucional.
Primer gobierno (1908‑1912)
Durante su primer mandato enfrentó una rebelión del Partido Democrático (29 mayo 1909) que terminó con la detención de los alzados y el cierre de varios periódicos. En el plano internacional tuvo que gestionar disputas fronterizas con Chile, Bolivia, Brasil, Ecuador y Colombia. Destacan el tratado Polo‑Bustamante con Bolivia (1909) y el acuerdo Velarde‑Río Branco con Brasil (1909). Con Colombia, el ejército peruano bajo el coronel Óscar Benavides derrotó a los invasores en La Pedrera (1912) y tomó Puerto Córdova.
En política interna creó la Compañía Administradora del Guano (1909), reformó la aduana (1910), adquirió los primeros aviones (1911) y promulgó la primera legislación sobre accidentes de trabajo (1912). Tras concluir su mandato, fue exiliado a Panamá por el gobierno de Guillermo Billinghurst, viviendo después en EE. UU. y Reino Unido.
Regreso y el "Oncenio" (1919‑1930)
En 1919 regresó como candidato presidencial frente a Ántero Aspíllaga. Apoyado por el Partido Constitucional y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, fue proclamado "Maestro de la Juventud" pese a no poseer título académico. Tras ganar las elecciones, organizó un golpe (4 julio 1919) y, el 12 octubre, la Asamblea Nacional lo nombró presidente, iniciando el llamado "Oncenio de Leguía" o "Nueva Patria".
La Asamblea promulgó una nueva Constitución (18 enero 1920) que extendió los períodos presidencial y legislativo de 4 a 5 años y, posteriormente, permitió la reelección. Leguía fue reelegido en 1924 y, tras otra reforma constitucional, volvió a ser elegido en 1929.
Reformas y obras públicas
Durante sus once años de gobierno el país experimentó una profunda transformación:
- Creación del Banco Central de Reserva, del Crédito Agrícola y del Banco Hipotecario.
- Fundación de la Guardia Civil y la Escuela Policial.
- Construcción de avenidas Progreso, Unión y Leguía; inauguración del barrio Santa Beatriz.
- Obras de infraestructura: carreteras (Ley de Conscripción de Obras), ferrocarriles Chimbote‑Callejón de Huaylas y Huancayo‑Huancavelica, proyecto de riego de Olmos, puertos de Callao y Matarani.
- Modernización de la Marina (cuatro submarinos) y de la Aviación (escuela en Las Palmas, compra de aviones de combate y hidroaviones).
- Reformas universitarias y culturales: patrocinio de la raza indígena, celebración del Día del Indio (24 junio) y fomento del indigenismo en artes y literatura.
Los festejos del centenario de la independencia (1921 y 1924) fueron acompañados por la llegada de numerosas delegaciones extranjeras y la construcción de monumentos y edificios emblemáticos (plaza y monumento a San Martín, torre del reloj en el Parque Universitario, museo de arte italiano, etc.).
Política exterior
Leguía buscó resolver los problemas fronterizos pendientes:
- Con Colombia, el tratado Salomón‑Lozano (24 marzo 1922) cedió a ese país la zona entre los ríos Caquetá y Putumayo y el llamado Trébol Amazónico.
- Con Chile, el tratado de paz (15 mayo 1929) puso fin al plebiscito incumplido sobre Tacna y Arica, reconociendo la pérdida de Arica para Perú.
Caída y fallecimiento
El estallido de la Gran Depresión (1929) profundizó la crisis económica peruana, generó descontento entre los sectores medios y populares y alimentó acusaciones de corrupción. El 22 agosto 1930, el general Luis M. Sánchez Cerro encabezó un golpe en Arequipa, derrocando a Leguía. El "Manifiesto a la Nación" de los insurgentes proclamó que el levantamiento era la expresión de un anhelo nacional reprimido.
Leguía fue detenido, deportado a Panamá a bordo del crucero "Almirante Grau" y, posteriormente, recluido en la isla de Frontón y en la cárcel de San Juan de Lurigancho. Tras una enfermedad grave, falleció el 6 febrero 1932 en el Hospital Naval de Callao.
Legado
El "Oncenio" dejó una huella ambivalente: modernización de la infraestructura y de la administración estatal, pero también una fuerte dependencia financiera de EE. UU., un aumento de la deuda externa y la concentración del poder que terminó en autoritarismo. Su figura pasó de ser venerada como "Prócer de la República" a ser recordada como símbolo de los excesos de una época de transición.