Figuras Históricas

Melchor de Liñán y Cisneros

Melchor de Liñán y Cisneros, dignatario eclesiástico, ejerció como Virrey interino del Perú (1678‑1681). Hijo de Francisco Liñán de Cisneros e Isabel González, era pariente del gran cardenal Jiménez de Cisneros.

Formación y primeros cargos

Nacido en Tordelaguna (Castilla) en 1629, estudió en la Universidad de Alcalá de Henares, donde obtuvo el doctorado en Teología. Tras su ordenación sacerdotal, fue párroco de Santa María de Buitrago y, en 1660, se trasladó a Madrid, donde dirigió la parroquia de San Salvador y actuó como calificador del Santo Oficio.

Trayectoria en el Nuevo Mundo

En 1665 cruzó el Atlántico como obispo de Santa Marta; dos años después fue trasladado al obispado de Popayán. Ese mismo año (1670) fue nombrado gobernador interino del Nuevo Reino de Granada y presidente de la Audiencia de Santa Fe, con la misión de iniciar juicio de residencia contra su predecesor, el general Villalba y Toledo.

En septiembre de 1671 recibió los títulos que lo promovieron al arzobispado de Charcas, tomando posesión el 12 de agosto de 1675.

Arzobispo de Lima

Finalmente, la Corona le confió la dignidad eclesiástica más importante de Sudamérica: el arzobispado de Lima. Fue recibido oficialmente el 13 de febrero de 1678, convirtiéndose en el octavo titular de esa sede.

Virrey interino del Perú (1678‑1681)

En ese mismo año, las acusaciones infundadas contra el Virrey Conde de Castellar llevaron a su destitución y sustitución por el arzobispo de Lima, marcando la primera vez que un eclesiástico gobernó el virreinato, aunque de forma provisional.

Durante sus tres años y cuatro meses al mando, se aprobaron las Leyes de Indias (1680), se reforzó la defensa costera contra los piratas ingleses Watling y Sharp, y se impulsó la expulsión de los portugueses que ocupaban la colonia de Sacramento en el Río de la Plata.

Asimismo, supervisó la beatificación de Toribio Alfonso de Mogrovejo (1679) y, mediante cartas y edictos pastorales, reformó la vida conventual para mejorar la disciplina y reducir la proliferación de monjas.

Reconocimientos y últimos años

Por sus méritos iluminados recibió el título honorífico de Consejero del Rey y la condecoración de Conde de Puebla de los Valles, título que prefirió ceder a uno de sus hermanos en 1691.

Continuó gobernando la Arquidiócesis de Lima hasta su muerte, el 28 de junio de 1708, a los 78 años. Su cuerpo descansa en un sepulcro junto al altar mayor de la parroquia del Sagrario, iglesia que él mismo financió tras el terremoto de 1687.