Robert E. Lee (1807‑1870) fue una de las figuras militares más emblemáticas de Estados Unidos. Su formación, valores y decisiones estuvieron marcados por varias personalidades que admiró a lo largo de su vida.
George Washington
El padre de Lee, Henry “Light Horse Harry” Lee, fue amigo cercano de George Washington y sirvió bajo su mando durante la Revolución. Desde niño, Robert escuchó anécdotas sobre el liderazgo e integridad del primer presidente, lo que generó en él una profunda admiración.
Tras graduarse en West Point, Lee sirvió más de 30 años en el Ejército de EE. UU., destacándose en la Guerra México‑Estados Unidos. Cuando Virginia se separó de la Unión, su lealtad al estado lo llevó a renunciar al ejército y a alistarse en el Ejército Confederado.
Durante la Guerra Civil, la habilidad táctica de Lee le valió el respeto tanto del Norte como del Sur. Después del conflicto, asumió la presidencia del Washington College (hoy Washington and Lee University) en Lexington, Virginia, cargo que mantuvo hasta su muerte en 1870.
Lee citaba frecuentemente los escritos de Washington y trataba de imitar su estilo de liderazgo, considerándolo el mayor líder de la historia americana.
Thomas Jefferson
Otro referente importante fue Thomas Jefferson, amigo del padre de Lee. Las historias sobre el tercer presidente también influyeron en su visión del mundo.
Después de West Point, Lee trabajó como ingeniero en la construcción del Canal Chesapeake‑Ohio, proyecto ideado por Jefferson. La visión de Jefferson de una nación conectada por canales y carreteras inspiró a Lee.
Al igual que Jefferson, Lee sentía un profundo amor por Virginia, a la que describía como el estado más bello y próspero de la Unión. Esta devoción reforzó su decisión de abandonar el ejército federal y defender su estado cuando se separó.
Tras la derrota confederada, Lee retomó su labor educativa en Washington College, donde promovió la reconciliación entre Norte y Sur.
Stonewall Jackson
El general Thomas “Stonewall” Jackson fue una influencia militar y personal decisiva para Lee. Como subordinado durante la Guerra Civil, Jackson impresionó a Lee por su genio táctico, coraje y entrega al deber.
Jackson también era un hombre profundamente religioso; su fe fortaleció la propia espiritualidad de Lee, quien ya era cristiano devoto.
Después de la guerra, Lee escribió una biografía de Jackson, alabando su liderazgo, habilidades militares y carácter cristiano, y considerándolo uno de los mayores generales de la historia.