Una moneda de 25 centavos de EE. UU acuñada en 1993 no puede presentar simultáneamente todos esos errores. Es imposible que una pieza tenga una tachadura en el centro y, al mismo tiempo, esté fuera de centro, además de mostrar una letra adicional bajo el ojo, una fecha extra "b" y la ausencia de la inscripción "In God We Trust".
Por lo tanto, una moneda que muestre esas características no es una pieza auténtica y, en consecuencia, no posee valor numismático.