Vestidos
Elizabeth Monroe lucía vestidos largos hasta el suelo confeccionados con telas lujosas como seda, satén y terciopelo. Sus piezas solían adornarse con encajes, bordados y volantes.
Corpiños
Los corpiños entallados marcaban su cintura y presentaban escotes bajos, a veces cuadrados o en forma de V.
Mangas
Las mangas eran largas, con volumen en los hombros y ajustadas en la muñeca.
Faldas
Las faldas, amplias y recogidas en la cintura, a veces se complementaban con sobrefaldas que añadían volumen y elegancia.
Manteles y Chalecos
Para completar sus conjuntos, Elizabeth se envolvía en manteles o chales de terciopelo o piel, que aportaban calidez y distinción.
Vestidos de cintura imperio
Durante su mandato como Primera Dama, popularizó el vestido de cintura imperio, con la cintura situada justo bajo el busto.
Colores
Prefería tonos vivos y audaces como rojo, azul y verde, combinando a menudo colores y patrones contrastantes.
Accesorios
Complementaba sus atuendos con joyas —collares, pendientes y pulseras—, guantes, abanicos y pequeños bolsos.
Peinados
Sus peinados variaban entre elaborados recogidos, rizos y trenzas, decorados con plumas, cintas y otros detalles ornamentales.