Materiales
El cuero era el material principal para confeccionar calzado en el siglo XII. Se utilizaban principalmente piel de vaca, de oveja y de cabra. También se empleaban tejidos como la lana, el lino e, incluso, la seda para forros o adornos.
Herramientas y técnicas
Los zapatos se fabricaban a mano con herramientas simples: cuchillos para cortar el cuero, punzones (awls) para perforar, agujas y martillos. El proceso comenzaba con el corte de las piezas superiores e inferiores del cuero sobre una horma de madera. Luego, la parte superior se cosía a la suela mediante puntadas reforzadas y se fijaba la suela, a menudo de cuero grueso o de madera.
Estilos
Los diseños variaban según la región y la posición social del usuario. Los nobles y caballeros lucían calzado elaborado con adornos de metal o bordados, mientras que los campesinos llevaban modelos más sencillos y económicos.
Estilos comunes en el siglo XII
- Zapatos cordobanes: confeccionados con la piel del lomo de un caballo; eran populares entre caballeros y personas adineradas.
- Botas pulaski: botas de cuero blando, cómodas para largas jornadas a pie o a caballo, usadas por soldados y viajeros.
- Poulaines: calzado con punta alargada y afilada; aunque alcanzó su mayor auge en el siglo XIII, ya empezaba a aparecer entre la nobleza del siglo XII.
Importancia del calzado
El calzado era esencial en la vida cotidiana: protegía los pies, facilitaba el trabajo y el desplazamiento, y servía como símbolo de estatus social y riqueza. Además, los diseños y los materiales empleados reflejaban la identidad cultural y las condiciones económicas de cada individuo.