Señales de que la casera podría ser muy extraña
Es muy reservada con su vida personal. No sabes ni su nombre completo ni su domicilio, y evita dar información sobre su familia o amigos.
Impone normas inusuales. Por ejemplo, exige vestimenta específica, que mantengas las cortinas cerradas todo el día o prohíbe totalmente las visitas.
Muestra inestabilidad emocional. Se irrita o llora con facilidad y a veces hace comentarios irracionales o extraños.
Descuidado con el inmueble. El estado de la vivienda es pobre y tarda mucho en responder a solicitudes de reparación.
Historial de desalojos. Si descubres que ha expulsado a varios inquilinos, es una señal de que puede ser difícil de tratar o irresponsable.
Si detectas alguna de estas señales, procede con cautela y considera buscar otro lugar donde vivir.