Vasco Núñez de Balboa descubrió el Océano Pacífico.
El 25 de septiembre de 1513, Balboa y su expedición, que buscaba una ruta hacia las Indias Orientales, cruzaron el istmo de Panamá y avistaron por primera vez la inmensidad del océano Pacífico. Balboa reclamó esas aguas para la Corona española, denominándolas “Mar del Sur”.
Consecuencias del descubrimiento
El hallazgo del Pacífico transformó la historia mundial al abrir una nueva ruta comercial entre Europa y Asia y al estimular la exploración del continente americano. Además, la zona se convirtió en una importante fuente de riqueza para España, al albergar recursos como oro y plata.
Colonización española en América
El acceso al Pacífico facilitó la expansión española en el Nuevo Mundo. En 1519, Hernán Cortés llegó a México y comenzó la conquista del Imperio azteca; en 1532, Francisco Pizarro desembarcó en Perú y derrotó al Imperio inca.
Una ruta comercial más corta
El Pacífico ofreció una vía marítima mucho más directa que la tradicional ruta alrededor de África, permitiendo la importación de productos valiosos de Asia, como seda, especias y porcelana.
Impulso a la exploración
El descubrimiento inspiró a otros navegantes a explorar el continente. En 1520, Fernando de Magallanes inició la primera circunnavegación del globo; en 1542, Juan Rodríguez Cabrillo recorrió la costa californiana; y en 1577, Sir Francis Drake se convirtió en el primer inglés en dar la vuelta al mundo.
El comercio del Galeón de Manila
El hallazgo también dio origen al comercio del Galeón de Manila, una ruta que conectaba Manila (Filipinas) con Acapulco (México). Este intercambio transportaba bienes asiáticos a Europa y se mantuvo como una fuente clave de riqueza para España durante más de dos siglos y medio.