Figuras Históricas

María Beasley, inventora

Inventora

María Beasley, inventora

María E. Beasley (de soltera Kenny) nació en Filadelfia en 1847, hija de un molinero. Desde niña mostró gran curiosidad por las matemáticas, el dibujo y el funcionamiento de los objetos, pasando tiempo en el molino de su padre buscando mejoras.

Más tarde se mudó a Chicago, se casó en 1865 y trabajó como costurera, entre otras ocupaciones, hasta que comenzó a figurar como inventora en el directorio de la ciudad. En 1878 obtuvo su primera patente: una máquina para atar barriles que aceleraba enormemente su fabricación. En la Feria Mundial de la Industria y el Algodón de 1884 presentó el aparato, capaz de producir 1.500 barriles al día, y según el “Evening Star” le generó una pequeña fortuna.

El bote salvavidas de María

María Beasley, inventora

En 1880 diseñó un bote salvavidas innovador, descrito como “ignífugo, compacto, seguro y de fácil despliegue”. Su estructura incorporaba barandillas metálicas rectangulares y flotadores, y podía plegarse para un almacenamiento práctico. Patentado en 1882, el modelo se exhibió nuevamente en la Exposición Universal de la Industria y el Algodón de 1884.

Estos botes fueron instalados a bordo del RMS Titanic en 1912. Aunque el número de embarcaciones era insuficiente para la cantidad de pasajeros, contribuyeron a salvar numerosas vidas durante el hundimiento.

Otras patentes

En total María Beasley registró catorce patentes en dos países. Además de la máquina para barriles y los dos prototipos de botes salvavidas, sus invenciones incluyeron calentadores de pies, sartenes y dispositivos anti‑descarrilamiento para trenes.