Durante la Edad de Piedra, los primeros seres humanos decoraban las paredes de cuevas y rocas con pinturas que reflejaban su entorno y creencias.
Animales prehistóricos
Se representan especies ahora extintas como mamuts, uroques, caballos salvajes y ciervos. Estos animales aparecen en distintas posturas, a menudo en escenas de caza.
Escenas cotidianas y figuras humanas
Además de los animales, los artistas tallaban o pintaban figuras humanas, grupos de cazadores y huellas de mano, que podrían haber servido como firma o como elemento ritual.
Símbolos abstractos
Se observan formas geométricas, líneas y patrones abstractos cuyo significado exacto sigue siendo objeto de debate; se cree que tenían un sentido espiritual o ceremonial.
Ejemplos célebres de estas manifestaciones se encuentran en las cuevas de Lascaux (Francia), Altamira (España) y Chauvet, entre otras.