El asesinato de Thomas Becket
El 29 de diciembre de 1170, un grupo de caballeros leales al rey Enrique II de Inglaterra, encabezado por Reginald Fitzurse, William de Tracy, Hugh de Morville y Richard le Breton, irrumpió en la catedral de Canterbury y se enfrentó a Thomas Becket, arzobispo de Canterbury.
Los caballeros habían sido enviados para arrestar a Becket y llevarlo ante el rey, pero el arzobispo se negó a acompañarlos.
Ante la negativa, los caballeros comenzaron a asaltar a Becket. Fue golpeado con una espada y, a continuación, recibió más heridas de espadas y hachas. Murió en el acto y su cuerpo fue sepultado más tarde en la propia catedral.
Este asesinato marcó un hito en la historia de Inglaterra. Provocó una gran indignación, llevó al Papa a excomulgar a Enrique II y contribuyó a la canonización de Becket, quien hoy es considerado una de las figuras más importantes de la historia inglesa.