Figuras Históricas

Historia de los funerarios: origen y evolución

Antiguo Egipto

En el Antiguo Egipto los funerarios, hoy conocidos como embalsamadores, se encargaban de la momificación y del entierro de los difuntos. Además, preparaban ofrendas de alimentos y bebidas para acompañar al fallecido en su tránsito al más allá.

Grecia y Roma

En la Grecia y Roma clásicas los profesionales funerarios se llamaban libitinarii. Su labor abarcaba la preparación del cuerpo, la fabricación del ataúd y la organización de la procesión fúnebre, así como el mantenimiento de los cementerios.

Edad Media

Durante la Edad Media la figura del “mortuario” estaba vinculada al clero. Además de brindar apoyo espiritual al moribundo, asistían en la preparación del cadáver y dirigían la procesión funeraria.

Siglo XIX

En el siglo XIX la profesión se formalizó: surgieron escuelas de capacitación, asociaciones profesionales y una ampliación de servicios que incluía la embalsamación, la cremación y la planificación integral de funerales.

Actualidad

Hoy los directores funerarios forman parte esencial de la industria del cuidado del difunto. Ofrecen a las familias una amplia gama de servicios—desde el traslado y la preparación del cuerpo hasta ceremonias personalizadas—garantizando un adiós digno y respetuoso.