El mosaico de Alejandro Magno en Pompeya
En el famoso mosaico de Alejandro, descubierto en Pompeya, el conquistador se muestra como una figura heroica e idealizada.
Montado en su caballo Bucéfalo, lidera a sus tropas contra el ejército persa. Alejandro aparece joven, sin barba, con el pelo largo y una expresión decidida.
Viste una coraza y un casco, y empuña una lanza. Bucéfalo se levanta sobre sus patas traseras, aplastando con los cascos a los soldados persas caídos.
Esta representación subraya al rey como el epítome del gran guerrero y líder, y el mosaico constituye un testimonio duradero de su legado.