Respuesta
La tradición era limitar la presidencia a dos mandatos.
Desde George Washington, quien rechazó postularse para un tercer mandato en 1796, los presidentes estadounidenses habían respetado la costumbre de servir sólo dos períodos.
En 1940, Franklin D. Roosevelt rompió esa norma al presentarse y ganar un tercer mandato, convirtiéndose en el primer presidente en violar la tradición de dos mandatos.
Esta ruptura sentó precedentes que más tarde se formalizarían en la Enmienda 22, que establece un límite de dos períodos para futuros presidentes.