Durante la niñez media (aproximadamente entre los 6 y 12 años), los niños tienden a organizarse en grupos de juego con rasgos comunes de edad y sexo.
Características de edad
Grupos de edad homogénea: Los niños suelen formar equipos con compañeros de edad similar, lo que facilita la elección de actividades y la comprensión de etapas de desarrollo compartidas.
Mayor diversidad social: A medida que crecen, sus círculos se amplían e incluyen niños de distintos contextos socioeconómicos, étnicos y vecinales, enriqueciendo la variedad dentro del grupo.
Características de sexo
Segregación por género: Es frecuente que los niños y las niñas jueguen por separado, influenciados por normas culturales, expectativas sociales y preferencias de juego distintas.
Grupos mixtos: Aunque la segregación predomina, también existen equipos mixtos, especialmente entre amigos cercanos o hermanos, que favorecen el desarrollo de habilidades sociales con ambos géneros.