Gran Bretaña disponía de varios factores que le otorgaban una posición dominante frente a los colonos americanos.
Marina poderosa
Gran Bretaña contaba con una armada fuerte y experimentada que dominaba los mares, permitiendo bloquear los puertos estadounidenses y cortar los suministros extranjeros.
Ejército bien entrenado y equipado
El ejército británico estaba bien entrenado, disciplinado y armado con armas superiores. Además, contaba con milicias leales y mercenarios hessianos.
Mayor financiación y recursos
La economía británica era mucho más grande, lo que le permitió dotar a sus tropas de mejores suministros, equipamiento y entrenamiento.
Alianzas con tribus nativas americanas
Los británicos lograron alianzas con algunas tribus nativas, que les brindaron apoyo en los combates contra los colonos.
Divisiones internas en las colonias
Las colonias no estaban totalmente unidas; los leales a la Corona y los pacifistas dividían el esfuerzo bélico, debilitando la resistencia colonial.
Ayuda francesa a los colonos
Francia suministró ayuda militar y financiera crucial, incluyendo tropas, provisiones y préstamos, lo que resultó determinante para la victoria final de los estadounidenses.