La negligencia benéfica fue una política adoptada por el Imperio Británico hacia sus colonias americanas durante el siglo XVIII. Consistía en una actitud de no interferencia que permitía a las colonias un mayor grado de autogobierno y reducía las restricciones comerciales impuestas por la metrópolis.
Objetivos y consecuencias
Al relajar la aplicación de las leyes mercantiles, Gran Bretaña buscaba estimular el desarrollo económico de las colonias sin incurrir en costos de vigilancia intensiva. Esta flexibilidad favoreció la creación de instituciones locales, el crecimiento del comercio y, paradójicamente, sembró el sentimiento de independencia que culminaría en la Revolución Americana.