Estados Unidos
Tras la Primera Guerra Mundial, EE. UU. se vio envuelto en varios problemas políticos:
- Reintegración de millones de soldados a la vida civil, con la urgente necesidad de empleo y vivienda.
- Resurgimiento de grupos supremacistas blancos, como el Ku Klux Klan.
- Continuación de la lucha por el sufragio femenino, que culminó con la ratificación de la 19ª Enmienda en 1920.
- Debate intenso sobre la participación en la Liga de Naciones y el papel de EE. UU. en los asuntos internacionales.
- Un fuerte impulso del aislamiento y del nacionalismo que marcó la política exterior de la década.
Francia
En Francia, los desafíos políticos incluyeron:
- La enorme tarea de reconstruir un país devastado por los combates y los campos de batalla.
- El auge del Partido Comunista francés y la polarización entre izquierdas y derechas.
- El polémico debate sobre el pago de reparaciones de guerra a Alemania y su impacto económico.
- La continua lucha por los derechos de las mujeres, aunque el voto femenino se concedió en 1944.
Alemania
En Alemania, los problemas políticos fueron particularmente críticos:
- Reconstrucción de un territorio devastado y una economía en colapso.
- El surgimiento del Partido Nazi, que capitalizó el descontento popular.
- El Tratado de Versalles, percibido como una humillación y fuente de revanchismo.
- La fragilidad de la joven democracia de Weimar y la constante lucha por consolidarla.