Reinado de Ricardo III
El reinado de Ricardo III fue breve pero convulso, abarcando poco más de dos años, de 1483 a 1485. Aun así, logró introducir cambios significativos en la estructura del gobierno.
Títulos reales
Ricardo ostentaba varios títulos: Rey de Inglaterra y Señor de Irlanda. También reclamaba los títulos de Rey de Francia y Duque de Normandía, aunque estos no fueron reconocidos por los franceses.
El Consejo
El monarca dependía en gran medida del consejo formado por nobles y altos eclesiásticos. Este órgano asesor tenía un papel central en la toma de decisiones y era consultado frecuentemente en asuntos de Estado.
Parlamento
Durante su mandato se convocaron dos parlamentos. El primero, en enero de 1484, sirvió para legitimar su ascenso al trono y aprobar varias leyes. El segundo, en octubre de 1484, se centró en la recaudación de impuestos y la promulgación de normas adicionales.
Justicia y orden
Ferviente defensor del Estado de Derecho, Ricardo nombró nuevos jueces y les ordenó aplicar la justicia de forma imparcial. Creó también la Cámara de la Estrella, un tribunal destinado a juzgar a altos funcionarios.
Finanzas
El reino enfrentaba una profunda crisis económica. Para financiar la guerra contra los lancasterinos, el rey tuvo que recurrir a préstamos y aumentar los impuestos, lo que generó descontento popular.
Política exterior
Su política exterior se concentró en el conflicto con los lancasterinos. Intentó mejorar las relaciones con Escocia, pero sin éxito.
Conclusión
Aunque su reinado fue corto, Ricardo III se mostró como un gobernante activo que introdujo reformas importantes en la administración, la justicia y la financiación del Estado, dejando una huella perdurable en la historia inglesa.