La alimentación de los soldados en las trincheras variaba según la nación y la disponibilidad de suministros. A continuación se describen los raciones típicas de los principales ejércitos.
Soldados británicos
- Bully beef: carne de vacuno en conserva, acompañada de galletas de hardtack o pan.
- Hardtack: galletas duras hechas con harina, agua y sal, conocidas como “rompe‑dientes”.
- Pescado enlatado: sardinas, salmón y caballa.
- Queso: rodajas de cheddar en raciones ocasionales.
- Té: bebida esencial para los británicos.
Soldados franceses
- Pot‑au‑feu: estofado lento de carne de vacuno, verduras y hierbas.
- Vino tinto: consumido en momentos de relativa calma.
- Pan (pain): mezcla de harina blanca y gruesa, presente en todas las comidas.
- Queso (fromage): diferentes variedades, suministradas de forma esporádica.
Soldados alemanes
- Pan negro (Schwarzbrot): pan de centeno oscuro, a veces elaborado con patata.
- Salchichas (Wurst): gran variedad de embutidos.
- Conservas: mermeladas y marmeladas enlatadas como dulce.
- Productos del huerto: alimentos secos o frescos cosechados en parcelas cercanas.
Soldados estadounidenses
- Frijoles secos, sobre todo al estilo “baked beans”.
- Duraznos y puré de manzana enlatados.
- Hardtack o galletas crujientes.
- Café.
Además, los soldados complementaban sus raciones con alimentos encontrados cerca de las trincheras: bayas silvestres, verduras, conejos o faisanes que algunas unidades lograban criar detrás de la línea. La vida en la trinchera era dura y peligrosa; por ello, incluso estas simples comidas resultaban esenciales para mantener la resistencia y la moral.