Veto presidencial
El presidente puede vetar una ley aprobada por el Congreso. Para que la medida se convierta en ley, el veto debe ser anulado con una votación de dos tercios en ambas cámaras: la Cámara de Representantes y el Senado.
Negativa a firmar proyectos de gasto
El ejecutivo también puede bloquear el funcionamiento del gobierno al negarse a firmar los proyectos de ley de asignaciones presupuestarias, impidiendo que se liberen los fondos necesarios.
Desafío a la constitucionalidad
El presidente, a través del Departamento de Justicia, puede cuestionar la constitucionalidad de leyes aprobadas por el Legislativo, presentándolas ante los tribunales.
Resistencia a órdenes judiciales (casos excepcionales)
En situaciones raras, el poder ejecutivo puede rehusarse a ejecutar una orden judicial, aunque este tipo de conflicto es poco frecuente y suele generar fuertes tensiones institucionales.