Causas principales
1. Rivalidad entre Esparta y Atenas: Esparta dominaba el poder terrestre en Grecia, mientras Atenas era una potencia naval y comercial. La competencia por influencia y dominio condujo inevitablemente al conflicto.
2. Expansionismo ateniense: Atenas siguió una política agresiva de expansión en el mar Egeo y el mar Negro, lo que la puso en directo enfrentamiento con Esparta y sus aliados.
3. Decreto megario: Atenas impuso un embargo económico a Megara, ciudad aliada de Esparta, dañando los intereses espartanos y considerándose un acto hostil.
4. Crisis corintia: Epidamio, colonia griega en el Adriático, se vio sumida en una guerra civil. Su metrópolis, Corinto, pidió ayuda a Esparta, mientras Atenas, aliada de Corcira (enemiga de Corinto), intervino a favor de Corcira.
5. Conflicto Tebas‑Plataea: Tebas, aliada de Esparta, atacó a Plataea, aliada de Atenas, incrementando aún más la tensión entre ambas potencias.
6. Miedo y desconfianza mutua: Los atenienses temían el dominio oligárquico y militarista de Esparta, mientras los espartanos veían con recelo la creciente influencia democrática y naval de Atenas.
Factores adicionales
- Choque de ideologías: La democracia y el pensamiento progresista ateniense contrastaban con la sociedad conservadora y militar de Esparta.
- Disputas coloniales: Las colonias griegas en el Mediterráneo y el Mar Negro generaban esferas de influencia superpuestas y rivalidades económicas.
La Guerra del Peloponeso estalló en 431 a.C. y se prolongó casi tres décadas, transformando radicalmente la política y el equilibrio de poder de la Grecia antigua.