Imperialismo
Al final del siglo XIX, las potencias europeas habían establecido extensos imperios coloniales en África, Asia y Oriente Medio. La competencia por territorios y recursos provocó tensiones y rivalidades que, junto con la carrera armamentista, sentaron las bases para el conflicto global.
Nacionalismo
El surgimiento del nacionalismo en Europa fomentó la competencia y la desconfianza entre las naciones. Cada Estado buscaba afirmar su poder e influencia, lo que incrementó la polarización y, en última instancia, contribuyó a la escalada de conflictos que desembocó en la Primera Guerra Mundial.