La Primera Guerra Mundial estalló en 1914 como resultado de varios factores profundos que habían ido gestándose durante décadas. A continuación se describen las cuatro causas esenciales que desencadenaron el conflicto.
1. Militarismo
Las potencias europeas mantenían una intensa carrera armamentista. Cada nación buscaba ampliar y modernizar sus fuerzas militares, lo que generó una atmósfera de desconfianza y temor a un posible ataque.
2. Imperialismo
Los imperios europeos competían por expandir sus colonias en África, Asia y otras regiones. Las ambiciones territoriales y la búsqueda de recursos económicos incrementaron las tensiones entre los países.
3. Nacionalismo
El orgullo y la identificación con la propia nación crecían rápidamente. El nacionalismo exacerbado alimentó rivalidades y conflictos, especialmente en los Balcanes y otras áreas disputadas.
4. Sistema de alianzas
Se había creado una compleja red de alianzas militares. Cuando una nación entraba en guerra, sus aliados estaban obligados a apoyarla, lo que provocó una reacción en cadena que involucró a múltiples países.