Consumismo
Durante la década de 1920 se produjo un notable aumento del consumismo, impulsado por el crecimiento de los salarios, la expansión del crédito y la aparición de nuevos productos y técnicas de marketing.
Esta dinámica no solo se mantuvo en las décadas posteriores, sino que se consolidó como una característica definitoria de las economías modernas. Las empresas compiten constantemente por captar la atención y el gasto de los consumidores, innovando en productos, servicios y estrategias publicitarias.