Introducción
La Batalla de Amiens, librada del 8 al 11 de agosto de 1918, es considerada el punto de inflexión de la Primera Guerra Mundial.
Importancia estratégica
Fue la primera gran ofensiva aliada tras años de guerra de trincheras y demostró que los Aliados podían ejecutar ataques a gran escala con éxito.
Desarrollo de la ofensiva
El 8 de agosto, fuerzas británicas, australianas, canadienses y francesas, apoyadas por tanques y aviación, lograron romper las líneas alemanas alrededor de Amiens. En los cuatro días de combate, los Aliados capturaron más de 12 000 prisioneros y cientos de armas, mientras que las bajas alemanas fueron significativamente mayores.
Consecuencias
El éxito de Amiens impulsó la moral aliada y obligó a Alemania a retroceder, iniciando una serie de ofensivas que culminarían con la rendición del 11 de noviembre de 1918. En resumen, la batalla marcó el inicio del colapso del frente occidental y aseguró la victoria aliada.