El castigo para los convictos ha variado a lo largo de la historia y según el sistema legal. A continuación, se presentan las formas más comunes de sanción.
1. Pena capital
Consiste en la ejecución deliberada del delincuente condenado. Ha sido practicada en numerosas sociedades y aún se mantiene en algunos países.
2. Privación de libertad
Es la sanción más extendida en la actualidad. Implica el encierro del infractor en una prisión o cárcel durante un período determinado.
3. Multas
Se trata de sanciones económicas que pueden aplicarse como alternativa o complemento al encarcelamiento.
4. Libertad condicional
Permite al condenado cumplir su pena fuera de la cárcel bajo supervisión, siempre que cumpla condiciones como reportarse a un oficial de libertad condicional, abstenerse de ciertos actos y pagar restitución a las víctimas.
5. Servicio comunitario
Obliga al infractor a realizar trabajos no remunerados en beneficio de la comunidad, ya sea como sustituto o complemento del encarcelamiento.
6. Restitución
Exige al condenado compensar económicamente a la víctima por los daños ocasionados.
7. Castigos corporales
Incluyen azotes, latigazos o marcas físicas. Hoy están prohibidos en la mayoría de los países, aunque persisten en algunos lugares.
8. Destierro
Consiste en expulsar al condenado de un territorio determinado, como un país o una región.
9. Inhabilitación
Privación de derechos o privilegios, como el voto, el ejercicio de cargos públicos o el ejercicio de una profesión.
10. Estigma social
La condena puede generar discriminación y rechazo social, dificultando la reintegración del individuo una vez cumplida la pena.