
El garum, la salsa predilecta de los romanos
En la Antigua Roma, el garum —una salsa elaborada a base de vísceras de pescado— era tan apreciado que se usaba para realzar cualquier plato, desde carnes hasta verduras.
Un condimento con fama de remedio
Lo que pocos conocen es que el garum también tenía un amplio uso medicinal. Plinio el Viejo lo menciona en su Historia Natural, señalando que la salsa (también llamada liquamen) era empleada para tratar diversas dolencias, entre ellas la disentería y las mordeduras de perro.
Además, gracias a su alto contenido proteico, se creía que el garum estimulaba el apetito, por lo que se recomendaba a personas con inapetencia o pérdida de peso.
Orígenes y producción
Aunque la receta proviene de los fenicios y los griegos, fueron los romanos quienes industrializaron su elaboración, creando auténticas fábricas de garum que abastecían a toda la ciudad de Roma y a sus provincias.
Su aroma penetrante y su sabor inconfundible lo convirtieron en un producto de culto, tanto en la mesa como en la botica.