La verdad sobre la "extraña" alianza entre EE. UU. y la URSS contra el Tercer Reich
EE. UU. y la URSS, protagonistas de la Guerra Fría y enemigos declarados desde la fundación de la Unión Soviética, dejaron a un lado sus profundas diferencias en la década de 1940 para enfrentar a un enemigo común: el Tercer Reich.
¿Por qué surgió esta alianza aparentemente antinatural?
Hoy sabemos que el nazifascismo cometió crímenes indescriptibles, pero en 1941 nadie conocía la magnitud de los campos de exterminio. Aun así, Roosevelt, Churchill y Stalin unieron sus fuerzas para detener a la Alemania nazi.
La raíz del conflicto entre EE. UU. y la URSS
La rivalidad permanente entre ambas potencias nace de la incompatibilidad de dos visiones del mundo: el capitalismo burgués versus el comunismo soviético, y de dos concepciones distintas del individuo dentro de la sociedad.
La Sociedad burguesa y la colectiva soviética
En la tradición capitalista occidental, el individuo se sitúa en el centro; su éxito o fracaso se interpreta como resultado de sus propias decisiones. En el modelo soviético, el individuo forma parte de una colectividad más amplia y el Estado tiene la responsabilidad de garantizar servicios esenciales a todos, sin depender de la iniciativa privada.
Aunque difieren en su organización, ambas sociedades comparten el principio de que todos los hombres son iguales y poseen derechos inalienables, una idea que se opone al antiguo sistema feudal, donde la posición social estaba predeterminada por el nacimiento.
El legado de la Revolución Americana y la Revolución Francesa
La independencia de EE. UU. y la Revolución Francesa cuestionaron el orden aristocrático. La Revolución americana creó la primera nación moderna basada en la burguesía, que, a su vez, impulsó las ideas ilustradas en Europa. El Congreso de Viena intentó restaurar el viejo orden, pero la existencia de una potencia burguesa al otro lado del Atlántico se convirtió en una amenaza permanente para la aristocracia europea.
El surgimiento de la conciencia de las masas populares
Durante la primera mitad del siglo XIX, las revueltas fueron mayormente burguesas. Sin embargo, a finales del siglo, pensadores como Friedrich Engels y Karl Marx subrayaron el papel fundamental de las masas populares en la historia, sentando las bases ideológicas del comunismo.
La Segunda Guerra Mundial
Cuando estalló la guerra, tanto EE. UU. como la URSS identificaron al nazifascismo como el enemigo ancestral de sus valores. El Tercer Reich representaba, a sus ojos, una tentativa de revivir una jerarquía feudal donde la sangre determinaba el estatus social.
Esta percepción hacía que la alianza, aunque temporal, fuera lógica: ambos regímenes, nacidos de la Ilustración, veían en el nazismo una amenaza a la igualdad y a la movilidad social que habían luchado por establecer.
Así, la llamada "alianza antinatural" entre EE. UU. y la URSS durante la Segunda Guerra Mundial se explica como la unión de dos enemigos históricos de la aristocracia tradicional frente a un enemigo común que pretendía restaurar ese antiguo orden.