Expulsión de Tarquinio el Soberbio
Hace unos años escribí un artículo para el portal news.it sobre Tarquinio el Soberbio, famoso por haber sido "expulsado" por el clamor popular del trono de Roma, iniciando así una nueva fase en la historia de la ciudad.
A continuación, presento la versión revisada y ampliada.
¿Quién fue Tarquinio el Soberbio?
Los datos biográficos sobre Tarquinio el Soberbio son escasos, pero, más allá de los rasgos legendarios habituales, la información disponible es fiable y permite dibujar un retrato político y humano bastante certero.
Su ascenso al trono fue violento: bajo el nombre real de Lucio Tarquinio, asesinó al rey reformista Servio Tulio, su suegro, tras casarse con su hija Tulia. Con este hecho devolvió el poder a la familia Tarquinia, que había gobernado Roma antes.
El sobrenombre de "el Soberbio" le fue otorgado cuando impidió que su predecesor tuviera un funeral, alegando que ni siquiera Rómulo había recibido una ceremonia fúnebre solemne.
Gobierno autoritario
Tarquinio se mostró inmediatamente como un tirano despiadado. Consciente de que había accedido al poder de forma ilegítima, instauró un régimen de terror para mantenerlo. Tomó decisiones cruciales sin asesores, se adjudicó el derecho de condenar o absolver a su antojo y exilió a quien le desagradaba, confiscando sus bienes.
Redujo drásticamente la autoridad del Senado, prácticamente nunca lo consultó y decidió por sí mismo sobre guerras, paz, tratados y alianzas.
Éxitos militares y relaciones exteriores
En el campo militar, Tarquinio obtuvo importantes victorias: derrotó a los volscos, conquistó la ciudad de Gábase, hizo la paz con los equi y renovó la alianza con los etruscos.
También cultivó la amistad con los latinos, fortaleciendo los lazos mediante el matrimonio de su hija con el noble Octavio Mamilio Tusculano.
El gran enemigo interno
Su principal adversario fue Lucio Junio Bruto, sobrino del rey. Determinado a abolir la monarquía, incitó al pueblo a rebelarse contra las condiciones injustas impuestas por Tarquinio. Finalmente, el tirano fue depuesto y huyó junto a su familia.
El fin de la monarquía romana
Con la caída de Tarquinio el Soberbio, la historia monárquica de Roma llegó a su fin: la ciudad nunca volvería a ser gobernada por un rey.
Legado arquitectónico y político
Aunque su política interior fue odiada por su carácter arbitrario y absoluto, Tarquinio se destacó por sus obras públicas. Durante su reinado, Roma se embelleció con imponentes edificios, sobre todo de carácter religioso, que incrementaron su poder y prestigio.
En política exterior, el séptimo y último rey consolidó el control de la costa del Lacio, fundando varios emporios comerciales en acuerdo con las comunidades locales. Este impulso económico parece reflejarse en el primer tratado entre Roma y Cartago, firmado en 509 a.C. aunque la fecha sea posterior a su destitución, indica que la situación territorial favorable se gestó bajo su gobierno.
Curiosidades
Una anécdota notable: Tarquinio el Soberbio asesinó a su esposa Tulia Mayor para casarse con su hermana Tulia Menor, quien a su vez mató a su propio esposo.