Los banquetes medievales y el peligro del esmalte
Los comensales adinerados de la Edad Media disfrutaban de banquetes donde los platos y vasos estaban recubiertos de esmalte. Aunque resultaban hermosos, su uso implicaba un grave riesgo para la salud.
En aquella época sólo los más pudientes podían permitirse platos y copas esmaltados. Lo que no sabían era que esos recubrimientos contenían grandes cantidades de plomo. Cuando el metal entraba en contacto con alimentos ácidos o salados, se liberaba fácilmente y se absorbía por el organismo.
Esta exposición al plomo provocó una intoxicación generalizada entre la nobleza, como demuestran los análisis de numerosos esqueletos medievales.
Hoy, como en aquel entonces, la riqueza no siempre garantiza la salud.