Salarios bajos y condiciones duras
Los llamados “barones ladrones”, industriales y magnates de finales del siglo XIX y principios del XX, pagaban a sus empleados con salarios que, en la mayoría de los casos, resultaban insuficientes para mantener a una familia.
Jornadas extensas y riesgos
Los trabajadores eran obligados a cumplir jornadas largas en entornos peligrosos; el trabajo infantil era una práctica extendida.
Tiendas de la empresa y el “scrip”
Muchas compañías operaban tiendas de empresa, donde los obreros tenían que comprar productos a precios inflados. En algunos casos, el pago se hacía con scrip, una especie de moneda interna que solo podía usarse en esas tiendas.
Este sistema dificultaba que los empleados abandonaran el empleo, ya que el scrip no tenía valor fuera del establecimiento de la compañía.
Estrategias de endeudamiento
Al combinar salarios bajos, precios exagerados y el uso del scrip, los barones ladrones mantenían a sus trabajadores endeudados y dependientes de la empresa.