Respuesta
El teatro isabelino alcanzó su apogeo principalmente gracias al mecenazgo de la Reina Isabel I y de la alta nobleza, más que por el apoyo de autoridades locales.
Isabel I era una gran patrocinadora de las artes y disfrutaba asistir a representaciones teatrales. Su respaldo, junto al de los adinerados nobles, garantizó a las compañías teatrales los recursos financieros necesarios para montar producciones lujosas.