Contexto histórico
Thomas Cranmer fue el arzobispo de Canterbury durante la Reforma inglesa. Cuando la reina María I, conocida como “María la Sangrienta”, recuperó el catolicismo en 1553, los protestantes que habían apoyado la reforma se convirtieron en blanco de la persecución.
Juicio y condena
En 1555 Cranmer fue arrestado y juzgado por herejía y traición. Tras intentar retractarse bajo presión, fue declarado culpable y condenado a muerte.
La ejecución
El 21 de marzo de 1556 fue quemado en la hoguera frente al Balliol College de Oxford. Según los relatos, mientras las llamas lo consumían, introdujo su mano derecha en el fuego y exclamó: «Esta mano ha ofendido». Ese gesto buscaba expiar el documento que había firmado renunciando a la fe protestante.
Consecuencias
Su martirio se convirtió en un símbolo de resistencia para los protestantes y reforzó su determinación ante la persecución. La firmeza de Cranmer le asegura un lugar destacado entre los líderes de la Reforma inglesa.