Contexto histórico
El 15 de febrero de 1898, el acorazado USS Maine explotó en el puerto de La Habana, desencadenando una controversia que aún perdura.
Interpretación inmediata
En el momento del desastre, la mayoría de los estadounidenses afirmó que una mina submarina colocada por España había provocado la explosión, lo que alimentó el sentimiento beligerante que condujo a la Guerra Hispano‑Estadounidense.
Revaluaciones posteriores
Investigaciones realizadas años después, como la del Comité de Investigación Naval de 1911 y los estudios de 1970, sugirieron que la causa pudo haber sido interna: una falla estructural vinculada al diseño de los compartimentos de carbón, que habría provocado una ignición accidental.
En resumen, la verdadera causa de la explosión sigue sin resolverse definitivamente; mientras la versión de la mina fue clave para justificar la guerra, la hipótesis de un accidente interno ha ganado apoyo entre historiadores y expertos en ingeniería naval.