Contexto histórico
En agosto de 1814, en plena Guerra de 1812, una expedición británica bajo el mando del mayor general Robert Ross tomó la capital estadounidense y quemó varios edificios públicos, entre ellos la Casa Blanca, el Capitolio, el Departamento del Tesoro y el Departamento de Guerra.
¿Por qué la ciudad no fue arrasada?
El saqueo tuvo una duración limitada. La llegada de milicias estadounidenses, lideradas por el general William H. Winder y el gobernador de Maryland, John Graham, obligó a los británicos a retirarse antes de que pudieran destruir la totalidad de la urbe. Además, los bomberos locales lograron contener los incendios, evitando que se propagaran más allá de los edificios incendiados.
Consecuencias
El ataque dejó a Washington gravemente dañado, pero la ciudad pudo reconstruirse rápidamente. El episodio subrayó la vulnerabilidad de la capital y motivó la posterior fortificación de los edificios gubernamentales.