El caos primordial de Nun
Según los mitos del Antiguo Egipto, el universo surgió de un caos acuático llamado Nun. De este océano primigenio emergió el dios creador Atum.
Atum, la deidad andrógina
Atum, que contenía en sí mismo todos los elementos del cosmos y era a la vez masculino y femenino, dio origen a los primeros dioses y diosas. Entre ellos estaban Shu, la personificación del aire, y Tefnut, la diosa de la humedad.
Creación de la tierra y el cielo
Shu y Tefnut, a su vez, generaron la tierra y el cielo, estableciendo la estructura del mundo tal como lo conocían los egipcios.
El faraón como descendiente de Atum
Los egipcios consideraban al faraón como un descendiente directo de Atum, dotado del poder de crear y mantener el orden cósmico. Su misión era contener las fuerzas del caos y garantizar la prosperidad de Egipto.