La rebelión de Demerara (1823)
En agosto de 1823, los esclavos de la colonia británica de Demerara, hoy parte de Guyana, se levantaron contra sus amos. El movimiento estuvo encabezado por Quamina Gladstone, esclavo que trabajaba en la hacienda de John Gladstone, padre del futuro primer ministro británico William Ewart Gladstone.
El alzamiento comenzó el 18 de agosto, cuando un grupo de esclavos de la plantación Success se negó a trabajar y marchó hacia la vecina plantación Le Resouvenir. Pronto se unieron más esclavos de fincas cercanas; al anochecer la revuelta ya involucraba a más de veinte plantaciones.
Los insurgentes pretendían dirigirse a Georgetown, la capital, para tomar el control de la colonia. Sin embargo, las autoridades británicas recibieron aviso y enviaron rápidamente tropas al mando del coronel John Murray, veterano de la Guerra Peninsular contra Napoleón.
El 20 de agosto, en el lugar conocido como Bachelor's Adventure, las fuerzas británicas se enfrentaron a los rebeldes. Superados en número y armamento, los esclavos fueron derrotados; Quamina Gladstone murió en la contienda y la rebelión quedó sofocada.
Las consecuencias fueron severas: decenas de esclavos fueron ejecutados, muchos más azotados o encarcelados, y se endurecieron las restricciones sobre la población esclava, dificultando futuros levantamientos.
Aunque no fue la primera revuelta en el Caribe británico, la rebelión de Demerara fue una de las más grandes y tuvo gran repercusión. Puso en evidencia las condiciones inhumanas a las que estaban sometidos los esclavos y alimentó el movimiento abolicionista que, poco después, culminaría con la abolición de la esclavitud.