Introducción
Los colonizadores europeos eligieron a los esclavos africanos como principal fuente de mano de obra en América por varias razones económicas y prácticas.
Costos más bajos
El comercio transatlántico de esclavos estaba ya bien establecido y permitía adquirir personas a precios menores que los de los sirvientes bajo contrato o el riesgo de emplear mano de obra indígena.
Mayor control y obediencia
Los africanos eran tratados como propiedad, lo que facilitaba su control. Los sirvientes contratados, al contrario, tenían habilidades y contratos temporales que les conferían cierta autonomía.
Resistencia a enfermedades
Se creía que los africanos tenían mayor inmunidad frente a enfermedades europeas que diezmaron a la población indígena, lo que los hacía más “confiables” para el trabajo continuo.
Consecuencias
Estas ventajas percibidas convirtieron a la esclavitud africana en el motor económico de la colonia, modelando la estructura social y productiva del continente.