Historia de Asia

Nabeshima Naomasa: el visionario daimyo de Hizen y su transformación de Saga

Nabeshima Naomasa (1808‑1871) fue el señor feudal que, a mediados del período Edo, lideró una profunda reforma del dominio de Saga (Hizen), combinando la modernización militar con una agenda económica y educativa sin precedentes.

El dominio de Saga antes de Naomasa

Como tozama daimyo, el dominio de Saga enfrentaba una carga fiscal muy alta: debía costear la asistencia anual a Edo y, además, la vigilancia del puerto de Nagasaki, única puerta de comercio exterior de Japón. La situación se agravó con el incidente del Phaeton en 1808, cuando un buque británico bajo bandera holandesa irrumpió en Nagasaki, obligando a Saga a reforzar la defensa costera y a asumir gastos que superaban sus recursos.

El dominio también se vio inmerso en gastos fastuosos, como el matrimonio de la hija del shogun Ienari Tokugawa en 1828, que dejó al tesoro aún más debilitado.

Ascenso de Nabeshima Naomasa

En 1830, Naomasa sucedió a su padre, Nabeshima Narinao. Durante su viaje de regreso a Saga desde Edo, los comerciantes le bloquearon el paso exigiendo el pago de deudas, un episodio que lo convenció de la necesidad de una reforma profunda.

A partir de 1835, bajo su liderazgo, se implementaron medidas radicales:

  • Reorganización del personal: sustitución del 30 % de los funcionarios.
  • Reducción drástica de la deuda acumulada.
  • Recuperación de tierras en el mar de Ariake, duplicando la superficie cultivable.
  • Expansión de la escuela clan (Kōdōkan), formando talentos como Shigenobu Okuma.
  • Creación de una escuela de medicina, la primera con un sistema de licencias para médicos en Japón.
  • Fomento de la industria: cerámica, cera blanca, trigo, té y carbón.

Estas reformas aumentaron los recursos financieros y humanos del dominio, y consolidaron su reputación como una entidad que valoraba la educación y la innovación.

Modernización de la defensa

Conscientes de la amenaza extranjera tras la Primera Guerra del Opio, Naomasa buscó modernizar el armamento. Tras varias visitas al puerto de Nagasaki, comprendió que los cañones de bronce tradicionales eran insuficientes.

En 1852, el dominio de Saga, aprovechando su tradición cerámica, construyó un hornos de reverberación y, con la colaboración de artesanos y herreros locales, fabricó el primer cañón de hierro japonés, un año antes de la llegada del comodoro Perry.

Impacto de Perry y Putyatin

La llegada del comodoro Matthew Perry en 1853 obligó al shogunato a solicitar cañones de hierro, que fueron instalados en la batería de Shinagawa (hoy Odaiba). Un mes y medio después, el almirante ruso Putyatin arribó a Nagasaki, trayendo un modelo de locomotora de vapor.

Los oficiales del dominio de Saga —Kisuke Nakamura, Hisashige Tanaka y Naohiro Ishiguro— fueron los primeros en Japón en observar este modelo. Tanaka, más tarde fundador de la precursora de Toshiba, lideró el estudio de la tecnología de vapor.

Inspirados, los sabios de Saga reprodujeron el modelo utilizando libros holandeses sobre motores de vapor, sentando las bases para la futura industria de locomotoras, buques de vapor, cañones Armstrong, telégrafos y cámaras.

Legado y transición al Meiji

Durante la era Meiji, la familia Nabeshima transformó sus actividades en una empresa privada de refinación de carbón, continuando su papel en la modernización económica del país.

Naomasa también promovió la defensa de Nagasaki y Dejima, y anticipó la importancia estratégica de Hokkaido frente a Rusia, reflejando una visión nacional más allá de los intereses locales.

Su capacidad de combinar la tradición samurái con la apertura a los conocimientos occidentales, apoyada por intelectuales como el estudioso Koga Kokudō, le valió el epíteto de "maestro raro" y dejó una huella indeleble en la historia de Japón.