La política japonesa de posguerra se puede dividir en cinco periodos principales hasta la actualidad:
- Primer periodo (1945‑1952): Gobierno estadounidense de ocupación.
- Segundo periodo (1953‑1960): Recuperación económica tras el Tratado de Paz de San Francisco.
- Tercer periodo (1961‑1974): Crecimiento económico después de 60 años de seguridad.
- Cuarto periodo (1975‑1992): Economía de la burbuja y retorno de Okinawa.
- Quinto periodo (1993‑presente): Turbulencias tras el colapso del sistema de 1955.
Gobierno estadounidense de ocupación
Tras la rendición en 1945, Japón pasó a ser una democracia bajo la supervisión de las Fuerzas Aliadas, lideradas por Estados Unidos. La Guerra Fría entre EE. UU. y la Unión Soviética influyó profundamente en la política interna y externa del país ocupado.
La población enfrentaba escasez de alimentos y una intensa actividad sindical. En este contexto, el Tratado de Paz de San Francisco (1951) y el Tratado de Seguridad Japón‑EE. UU. (1951) sentaron las bases para la recuperación y la soberanía japonesa.
Periodo de recuperación económica
Con el fin de la ocupación, Japón recuperó su independencia, aunque mantuvo bases militares estadounidenses y la administración de Okinawa y las Islas Ogasawara bajo el tratado de seguridad. La demanda especial generada por la Guerra de Corea impulsó la reconstrucción industrial.
En la segunda mitad de los años 50 se produjo un auge del consumo; electrodomésticos llegaron a la mayoría de los hogares. En 1955 se consolidó el sistema de 1955: el Partido Socialista de Japón se unificó y nació el Partido Liberal Democrático (PLD), estableciendo una rivalidad conservador‑reformista que dominaría la política japonesa.
Crecimiento económico después de 60 años de seguridad
Durante la década de 1960, bajo el plan de doble ingreso del primer ministro Hayato Ikeda, Japón se integró al mercado mundial y, en 1968, alcanzó el segundo PIB más alto del bloque occidental. Los Juegos Olímpicos de Tokio (1964) y la Expo de Osaka (1970) simbolizaron este auge.
El incremento de la propiedad de automóviles y la expansión de la infraestructura de transporte mejoraron notablemente la vida cotidiana, aunque provocaron migración del campo a la ciudad, deterioro ambiental y aumento de accidentes laborales.
El “boom de exámenes” reflejaba la creciente importancia de la educación. La crisis del petróleo de 1973 detuvo el crecimiento acelerado; la base rural del PLD perdió apoyo y la oposición se diversificó. Simultáneamente, la fricción económica EE. UU.–Japón se intensificó y la renegociación del retorno de Okinawa se volvió un tema central.
Retorno de Okinawa y era de la burbuja
Mientras el resto del mundo luchaba por recuperarse de la crisis petrolera, Japón experimentó un rápido crecimiento en los años 70‑80, impulsado por la competitividad de sus empresas exportadoras. El PLD amplió su base entre la clase media urbana y se consolidó como fuerza dominante.
En la década de 1980 se inició una agenda de reforma estructural: privatización de ferrocarriles, compañías eléctricas y otras empresas públicas, con el objetivo de reducir el tamaño del gobierno.
El Acuerdo de Plaza de 1985 provocó la apreciación del yen, lo que temporalmente afectó a la exportación, pero también desencadenó una especulación inmobiliaria y bursátil que culminó en la “burbuja económica”. Durante este periodo, el ingreso per cápita de Japón superó al de EE. UU.
El exceso de horas de trabajo generó problemas sociales como el karoshi (muerte por exceso de trabajo) y el colapso de la estructura familiar, dando origen a nuevos movimientos sociales, incluidos los feministas.
Colapso y turbulencias del sistema de 1955
Con la llegada del emperador Akihito en 1989 y el fin de la Guerra Fría, el entorno internacional cambió drásticamente. En 1991, la disolución de la URSS marcó el fin de la bipolaridad.
En Japón, el PLD se fracturó y perdió la mayoría en 1993, provocando el colapso del sistema de 1955. Al mismo tiempo, estalló la burbuja, desencadenando una larga recesión, aumento del desempleo y una creciente desigualdad social.
Shigeru Yoshida, Nobusuke Kishi y el nacimiento del PLD
Durante la ocupación, el primer ministro Shigeru Yoshida, pro‑EE. UU., firmó el Tratado de Paz de San Francisco (1951) y el Tratado de Seguridad Japón‑EE. UU., basándose en una política de recuperación económica bajo la protección estadounidense.
Nobusuke Kishi, ex ministro de Comercio e Industria del gabinete de Tojo y condenado como criminal de guerra, fue liberado en 1948 y regresó a la política. Tras intentar ingresar al Partido Socialista sin éxito, se unió al Partido Liberal y, más tarde, colaboró con Ichirō Hatoyama para crear una coalición conservadora.
En 1955, el Partido Liberal y el Partido Demócrata de Japón se fusionaron para formar el Partido Liberal Democrático, consolidando el llamado sistema de 1955. Yoshida quedó relegado y el PLD dominó la escena política.
Nobusuke Kishi como primer ministro (1957‑1960)
Kishi asumió la jefatura del gobierno en 1957 tras la renuncia por enfermedad de Tanzan Ishibashi. Su principal objetivo fue revisar el Tratado de Seguridad Japón‑EE. UU., considerándolo desigual, y negociar el retorno de Okinawa.
En 1958 convocó elecciones generales, obteniendo una mayoría absoluta para el PLD. Durante su mandato se aprobaron leyes clave como la Ley de Ejecución de Deberes Policiales y se fortaleció la seguridad nacional con la creación del Ministerio de Defensa.
Asimismo, se sentaron las bases del Estado de bienestar: seguro universal, salario mínimo, pensiones y seguros sociales, factores que impulsaron el rápido crecimiento económico de la década siguiente.
Cabinet de Eisaku Sato y el retorno de Okinawa
Tras la muerte de Ikeda, Eisaku Sato asumió la presidencia del PLD en 1964. En 1967 proclamó los "Tres Principios No Nucleares" y manifestó su compromiso con el retorno de Okinawa.
Después de negociaciones continuas con EE. UU., en 1971 se firmó el Acuerdo de Reversión de Okinawa, que se materializó en 1972 durante el sexto mandato de Sato. También se firmó el tratado básico Japón‑Corea.
En 1972, tras la renuncia de Sato, el PLD eligió a Kakuei Tanaka como primer ministro, marcando el inicio de una nueva fase política.
Continuará en la segunda parte…