Historia de Asia

Batalla de Yashima: tácticas de Minamoto no Yoshitsune y la irracional reverencia de los Taira

Estrategia de Yoshitsune en medio de la tormenta

En 1184, después de la victoria en Ichinodani, Minamoto no Noriyori volvió a Kamakura mientras Minamoto no Yoshitsune regresó a Kioto para reforzar la seguridad. El clan Taira, perseguido por los Genji, se refugió en Yashima (actual Takamatsu, prefectura de Kagawa).

El emperador Go‑Shirakawa y sus intentos de paz

El ex‑emperador Go‑Shirakawa envió varias misiones de reconciliación a los Taira, pero el clan los rechazó. La falta de disposición al diálogo agravó el conflicto y marcó el inicio de la “Gran cruzada” contra los Genji.

Noriyori a China y Yoshitsune a Shikoku

En febrero de 1185, mientras Noriyori era enviado a China para sofocar la rebelión Taira, Yoshitsune recibió la orden de cruzar el estrecho de Seto y atacar a los Taira en Yashima.

Rencor con Kajiwara Kagetoki

Antes de zarpar, Yoshitsune se enfrentó al general Kajiwara Kagetoki, quien le aconsejó retroceder. Yoshitsune respondió que no había opción de retirada y que, como guerrero, debía avanzar sin miedo.

Desafiando la tormenta, Yoshitsune partió con apenas 150 caballos y cinco barcos, llegando a Shikoku en unas cuatro horas, una hazaña imposible en condiciones normales.

La “diana del abanico” en el Heike Monogatari

Al llegar a Yashima, los Taira intentaron negociar una tregua. De repente, una pequeña embarcación apareció con una mujer que lanzó al aire un abanico y ordenó: “¡Disparen al objetivo del abanico!”. El arquero Nasu no Yoichi, famoso por su puntería, disparó una flecha que atravesó el abanico, provocando el aplauso de ambos bandos.

El “Yumi Nagashi” (flechas que fluyen)

Impulsado por el éxito de Yoichi, un guerrero Taira de unos 50 años comenzó a bailar sobre la cubierta con un abanico. Yoshitsune, sin piedad, ordenó que también fuera abatido. La flecha de Yoichi alcanzó al danzante, que cayó al fondo del barco.

En medio del caos, Yoshitsune dejó caer su arco al mar y, cuando los Taira intentaron recogerlo, él lo recuperó diciendo que no podía permitir que el enemigo se apropiese de un arco de los Minamoto, aunque eso pusiera en riesgo su vida.

Conclusión

La audaz travesía de Yoshitsune y la legendaria “diana del abanico” son ejemplos de la combinación de estrategia, valentía y teatralidad que caracterizó la Guerra Genpei. Sin embargo, sus disputas internas, como el conflicto con Kajiwara, y su incapacidad para forjar alianzas duraderas, sembraron la desconfianza entre sus vasallos y, al final, contribuyeron a su caída.