El primer shogún del bakufu de Edo fue Tokugawa Ieyasu. Su tercera hijo, Tokugawa Hidetada, le sucedió y la línea shogunal continuó, aunque en algún momento estuvo en riesgo de extinguirse.
Para evitar esa posibilidad, Ieyasu creó los Gosanke Tokugawa: las casas de Owari, Kishu y Mito. Cada una estaba destinada a proporcionar un sucesor al shogunato si la línea principal se interrumpía.
Contrario a lo que se podría suponer, en la Guerra Boshin (1868‑1869) los tres Gosanke apoyaron al nuevo gobierno imperial, mientras que la defensa del shogunato quedó en manos de Aizu Matsudaira.
Familia Owari: la cabeza de los Gosanke

Tokugawa Yoshinao, noveno hijo de Ieyasu, fue el primer señor feudal de la rama Owari (actual prefectura de Aichi). Su dominio incluía el famoso castillo de Nagoya, construido por Ieyasu para él.
El territorio de Owari estaba situado en la ruta estratégica entre Kioto y Edo (Tokaidō y Nakasendō), lo que le confería gran importancia logística.
Falta de candidatos al shogunato
A lo largo de la historia Owari nunca produjo un shogún. Cuando el shogunato necesitó un sucesor (por ejemplo tras la muerte del joven Ietsugu a los ocho años), los vasallos optaron por apoyar a candidatos de otras ramas, como Tokugawa Yoshimune de la casa Kishu.
Incluso cuando el octavo shogún, Yoshimune, provenía de Kishu, la familia Owari continuó sin poder presentar a un heredero.
Lealtad al emperador
El lema heredado de Yoshinao era “obedecer la orden imperial”. Por eso, cuando estalló la Guerra Boshin, la casa Owari se alineó con el nuevo gobierno que respaldaba al emperador Meiji, no por traición al bakufu sino por fidelidad a su propio credo.
Familia Kishu: productores de generales

Tokugawa Yorinobu, décimo hijo de Ieyasu, fundó la rama Kishu (actual prefectura de Wakayama). Su posición geográfica controlaba el paso entre Kioto y Edo por la costa del Pacífico.
Cuando el shogunato quedó sin heredero, el bakufu recurrió a la familia Kishu; el octavo shogún, Yoshimune, provenía de esta rama.
Apoyo activo al nuevo gobierno
Durante la Guerra Boshin, Kishu envió 1 500 soldados y 150 000 ryō al ejército imperial, demostrando su intención de no luchar contra el nuevo régimen.
Incluso cuando el shogún Yoshinobu solicitó que Kishu defendiera el castillo de Osaka, la familia lo rechazó, priorizando la lealtad al emperador sobre la defensa del shogunato.
Familia Mito: la tercera posición y la escuela Mitogaku

Tokugawa Yorifusa, undécimo hijo de Ieyasu, fundó la rama Mito (actual prefectura de Ibaraki). Aunque su kokudaka era menor que el de Owari y Kishu, Mito se distinguió por su ideología.
El dominio de Mito desarrolló la corriente intelectual conocida como Mitogaku, que defendía la supremacía del emperador y fomentó el sentimiento nacionalista que alimentó la Restauración Meiji.
Compromiso con el emperador
Los Mito tenían la regla familiar de “si el shogunato y la corte imperial entran en conflicto, apoyar al emperador”. Por ello, aunque el shogún Tokugawa Yoshinobu era de origen Mito (adoptado por Hitotsubashi), la casa Mito no buscó el poder shogunal y se alineó con el gobierno imperial.
Resumen
Las tres casas Gosanke, pese a su posición como posibles sucesoras del shogunato, apoyaron al nuevo gobierno en la Guerra Boshin por razones distintas:
- Owari: nunca pudo ofrecer un shogún y mantuvo la lealtad al emperador.
- Kishu: produjo varios generales y prefirió proteger su dominio, enviando tropas al bando imperial.
- Mito: impulsó la ideología proimperial (Mitogaku) y rechazó la idea de convertirse en shogún.
El verdadero defensor del shogunato fue Aizu Matsudaira, que luchó hasta el final contra el ejército del nuevo gobierno.