Arte y arquitectura gupta
El arte fue considerado el medio más sagrado para alcanzar la divinidad y fundirse con ella. En la época gupta (siglo IV‑VI d.C.) se produjo un avance sin precedentes en arquitectura, escultura, pintura, cerámica y otras artes. Los historiadores suelen denominar este periodo como la edad de oro de la historia india, y la mayoría de los especialistas están de acuerdo.
Arquitectura gupta
Se construyeron palacios reales, edificios administrativos, chaityas y viharas excavados en la roca, y templos de piedra. Las capitales más importantes fueron Pataliputra y Ujjayini. El viajero chino Faxian describió con admiración los palacios guppas, aunque hasta hoy no se ha hallado ningún vestigio físico de ellos.
Las casas de la época contaban con varios ambientes, pasillos, patios y escaleras que conducían a terrazas, denominadas steps. Se incorporaron claraboyas para la ventilación y la iluminación.
Cavernas talladas
Cuevas de Udayagiri: Situadas en Madhya Pradesh, combinan templos brahmánicos y budistas. La mayor parte de las cuevas son vaishnavas y shaivitas, construidas bajo Chandragupta II y Kumaragupta I. Entre ellas destaca la cueva de Varaha, dedicada a Vishnu, con un sanctum cuadrado y un pequeño mandapa de columnas.
Cuevas de Ajanta: Con 29 cuevas, de las cuales 16, 17 y 19 se atribuyen al periodo gupta. Las cuevas 16 y 17 son viharas y la 19 es una chaitya. En la 16 se conserva una gran estatua de Buda en postura de “pralampada”; la 17, conocida como “Cueva del zodíaco”, muestra pinturas del ciclo de la vida (Bhava‑chakra). La chaitya 19 posee un corredor, pilares y un stupa de forma cilíndrica con tres chhatras.
Cuevas de Bagh (Tiger Caves): Nueve cuevas en la colina de Bagh, Madhya Pradesh, con relieves de la vida de Buda y relatos Jataka. Destacan la “Cueva Pandava” y la “Cueva Hathikhana”.
Arquitectura de templos
Los templos guppas se erigían sobre una alta plataforma con escaleras en todos sus lados. El santuario albergaba la imagen del dios y estaba rodeado por un corredor cubierto para la circumambulación. En los umbrales aparecían motivos de Ganga, Yamuna, conchas y lotos. Los techos eran mayormente planos, aunque ya se empezaban a levantar shikharas (torres).
Ejemplos destacados:
- Templo Dashavatara en Deogarh (Uttar Pradesh): Posee una shikhara de 12 m, cuatro mandapas y relieves que narran episodios de Vishnu (Varaha, Gajendra Moksha, etc.).
- Templo número 17 en Sanchi: Pequeño templo de techo plano con sanctum cuadrado y un mandapa con columnas decoradas.
- Templo Vishnu de Tigwa (Madhya Pradesh): Sanctum de ocho pies de diámetro y un pórtico de siete pies sobre cuatro columnas con leones tallados.
- Templo Parvati de Nachna‑Kuthara: Plataforma cuadrada, techo plano y corredor cubierto alrededor del sanctum.
- Templo Shiva de Bhumra: Solo se conserva el sanctum con un lingam de una cara; la entrada está adornada con los símbolos de Ganga y Yamuna.
- Templo de Bhitargaon (Uttar Pradesh): Similar a Deogarh, con una shikhara de 70 pies y nichos que albergan imágenes de Ganesha, Varaha y Durga.
- Templo Lakshmana en Sirpur (Chhattisgarh): Construido en ladrillo, con una shikhara que recuerda a Bhitargaon y una imagen de Lakshmana sobre la serpiente Shesha.
Escultura gupta
Los centros escultóricos más importantes fueron Mathura, Sarnath y Patliputra. Las imágenes se caracterizan por su naturalismo, suavidad, proporción y expresividad espiritual. Se representan dioses hindúes (Vishnu, Shiva, Durga, etc.), budas, bodhisattvas y tirthankaras jainistas. La sensualidad de la época kushan desaparece, sustituyéndose por ropajes voluminosos que ocultan la figura y enfatizan la devoción.
Esculturas vaishnavas: Destacan por representar a Vishnu y sus avatares con atributos clásicos (chakra, concha, gada). La famosa estatua de Ananta‑Shesha en el templo Dashavatara muestra a Vishnu reclinado sobre la serpiente.
Esculturas shaivitas: Se encuentran lingams monofacéticos y cuadrifacéticos, además de representaciones de Shiva‑Nataraja y Ardhanarishvara. Los ejemplos provienen de Mathura, Bheda, Karamdanda y otros sitios.
Esculturas budistas: Se hallan en cinco posturas (meditación, bhumisparsha, abaya, varada y dharmachakra). Destacan la estatua de Buda sentado de Sarnath, la de pie de Mathura y la de bronce de Sultanganj.
Esculturas jainistas: Aparecen en Mathura, Rajgir, Vidisha, Nacna, Udayagiri, Kaushambi, Varanasi y Akota. Presentan a los 24 tirthankaras con elaborados aureolas, cruces y detalles de vestimenta.
Pintura gupta
Considerada la edad de oro de la pintura india, se desarrolló principalmente en las cuevas de Ajanta y Bagh, donde se alcanzó el estilo "Madhyadesha" en su máximo esplendor. Las obras combinan tres aspectos: decoración, representación y narración. Se emplearon técnicas de fresco y temple, con pigmentos naturales (óxido de hierro, azurita, carbón, etc.).
En la cueva 16 de Ajanta se encuentra la famosa escena de la "Princesa moribunda", una representación conmovedora del duelo. La cueva 17, conocida como "Galería de pinturas", muestra el nacimiento, vida y nirvana de Buda, así como escenas de la vida cotidiana, danzas y música.
Las pinturas de Bagh, aunque creadas fuera del control directo de los reyes guppas, reflejan la misma sensibilidad artística, con imágenes de Buda, bodhisattvas y escenas de la corte real.
Arte cerámico (terracotas)
Se produjeron figuras de terracota de deidades como Vishnu, Kartikeya, Durga, Ganga y Yamuna en lugares como Paharpur, Rajghat, Bheta y Mathura. Algunas piezas muestran alta maestría, como una rueda solar sobre un carro tirado por siete caballos, o escenas de la vida de Krishna.
Religión y vida religiosa
El periodo gupta fue testigo de la coexistencia de hinduismo, budismo y jainismo. Los templos y cuevas sirvieron tanto a prácticas brahmánicas como a monásticas budistas y jainistas. La literatura de la época, como los tratados de Vatsyayana y los poemas de Kalidasa, menciona la importancia del arte como medio de educación y devoción.
Administración y economía
El gobierno gupta mantuvo una estructura administrativa descentralizada, apoyada en una economía agraria pujante, comercio interior y rutas internacionales que conectaban la India con Asia Central y el mundo romano. El florecimiento artístico estuvo estrechamente ligado al patrocinio real y a la prosperidad económica.
Vida social
El arte y la cultura permeaban la vida cotidiana. La música, el baile y el teatro eran enseñados en escuelas municipales; el "veṇu" (laúd) era el instrumento favorito de la corte. Los festivales religiosos y las representaciones dramáticas se celebraban en auditorios llamados "prēkṣāgriha" o "raṅgashālā".