El periodo Gupta (c. 320‑550 d.C.) representa una de las etapas más brillantes de la historia de la India. El sánscrito se consolidó como lengua oficial y las inscripciones reales fueron grabadas en este idioma, lo que favoreció una floreciente producción literaria y científica.
Literatura y poesía
Los Gupta fueron patrocinadores de poetas que hoy se consideran entre los mejores de la tradición sánscrita. Entre ellos destacan Harishena, Virasen Shaiva, Vatsabhatti y Vasul. Harishena, hijo de Mahadandanayak Dhruvabhuti, sirvió como Sandhi‑Vigrahik y Amatya bajo Samudragupta; su Prayag‑Prashasti muestra una prosa‑verso (chumpu) de gran elegancia, comparable al estilo de Kalidasa. Virasen Shaiva, activo bajo Chandragupta Vikramaditya, dejó inscripciones como la del templo de Udayagiri, que revelan su dominio de la gramática y la política.
Obras literarias destacadas
Kalidasa, el "Shakespeare de la India", escribió siete obras maestras: Malavikagnimitram, Vikramorvashiyam, Abhijnanashakuntalam, Ritusamhara, Kumarasambhava, Meghaduta y Raghuvamsa. Sus dramas utilizan sánscrito para personajes de alta casta y prácrita para mujeres y clases bajas, reflejando la estratificación social de la época.
Otros poetas relevantes incluyen a Bharavi, autor del épico Kiratarjuniya (18 cantos), y a Bhatti, cuyo Bhattikavya (también llamado Ravanavadha) es una obra de gran complejidad alomántica. Matrugupta escribió un comentario al Natya‑shastra de Bharata, y Bhartrihari (también llamado Bhartrushreshtha) compuso poesía bajo el sobrenombre de "Hayagriva".
Vishakhadatta produjo dos dramas históricos: Mudrarakshasa, que narra la consolidación del poder de Chandragupta Maurya, y Devichandraguptam, del que sólo se conservan fragmentos citados por laterales como Ramachandra y Gunachandra.
Bhasa, dramaturgo del siglo VII, es autor de Swapnavasavadattam, Pratignayogandharayanam y Charudattam, obras que combinan romance y política.
En la literatura budista, el monje bengalí Chandragomin escribió el influyente tratado gramatical Śabd‑ādhāra. Amar Singh compiló el Amarkosha, un vasto diccionario sánscrito, mientras que Vatsyayana produjo el famoso Kama‑sutra, un estudio sistemático de la vida doméstica y sexual.
El Panchatantra, atribuido a Vishnu Sharma, se difundió ampliamente; para el siglo XVI ya había sido traducido a más de cincuenta idiomas, convirtiéndose en una de las colecciones de fábulas más populares del mundo.
Textos religiosos y filosóficos
Durante la era Gupta se consolidó la forma actual de los Puranas, que pasaron a ser los textos sagrados principales del hinduismo. Los brahmanes recopilaron y reescribieron tradiciones orales, incorporando rituales y doctrinas brahmánicas. Asimismo, se redactaron importantes Smritis como la Yajnavalkya Smriti, que trata ética, penitencias y conductas sociales.
Los grandes épicos Ramayana y Mahabharata alcanzaron su forma definitiva en este periodo. En el campo filosófico, se produjeron obras fundamentales de Samkhya, Yoga, Nyaya, Vaisheshika y Vedanta, así como tratados budistas en sánscrito: Asanga escribió Mahāyānasaṃgraha, Vajraghantika‑ṭīkā y Abhidharma‑kośa; Vasubandhu refutó doctrinas ajivikas y desarrolló la lógica budista; Dignāga sentó las bases de la epistemología budista y Buddhasena compiló el influyente Visuddhimagga. En el jainismo, Siddhasena escribió el Nyāyāvatāra y Vimalsuri el Jain‑Ramayana.
El Prakrit también recibió patrocinio, con variedades como el Shauraseni de Mathura, el Ardhamagadhi de Bundelkhand y el Maharashtri de la región de Berar.
Progreso científico y tecnológico
El florecimiento intelectual se reflejó en astronomía, matemáticas, medicina y metalurgia. La famosa columna de hierro de Mehrauli evidencia el avanzado conocimiento metalúrgico Gupta.
Astronomía y matemáticas
Varahamihira (c. 505‑587) escribió Brihat‑samhita, un compendio enciclopédico que abarca astronomía, astrología, botánica y geografía; Pañcāsiddhāntikā, que resume cinco sistemas astronómicos; y Vṛkṣāyurveda, tratado sobre silvicultura. El rey Vikramaditya II lo incluyó entre los “nueve gemas” de su corte.
Aryabhata (c. 476‑550) es autor del Āryabhaṭīya, que contiene teoría trigonométrica, cálculo de raíces cuadradas y cúbicas, y un modelo heliocéntrico que anticipa a Copérnico. Propuso la longitud del año como 365,2951 días, introdujo el número cero y el sistema decimal, y explicó correctamente los eclipses como sombras terrestres.
Bhāskara I escribió comentarios al trabajo de Aryabhata y sus propios tratados Mahābhāskarīya, Laghubhāskarīya y Bhāskara‑bhashya. Brahmagupta (c. 598‑668) redactó el Brahmasphuṭasiddhānta, donde formuló la ley de gravitación universal (antes de Newton) y explicó operaciones con números negativos y fracciones.
Estos sabios pueden considerarse los precursores de la astronomía y la matemática modernas.
Medicina y Ayurveda
En medicina, la corte de Chandragupta II contó con el eminente médico Dhanvantari, llamado “el médico de los dioses”. Se compusieron importantes textos ayurvédicos como el Nāgārjuna‑Rasaratna‑saṃgraha (por el alquimista Nagārjuna) y los compendios de Vāgbhaṭa I, Ashtāṅga‑Saṃgraha y Ashtāṅga‑Hṛdaya, este último traducido al tibetano y al alemán. Vāgbhaṭa II escribió el tratado de farmacia Rasaratna‑saṃgraha.
Los médicos guptas también dominaban la cirugía y la veterinaria. El químico‑metalogista Nāgārjuna describió propiedades curativas de metales preciosos y fundó la rama de la rasaprāpti (medicina basada en minerales).
Conclusión
El periodo Gupta marcó un hito en la historia cultural de la India: consolidó el sánscrito como lengua de alto prestigio, produjo obras literarias y poéticas de calidad incomparable, sistematizó la filosofía religiosa y generó avances científicos que anticiparon conceptos modernos en astronomía, matemáticas y medicina.