Invasión japonesa (1941-1942)
En diciembre de 1941, Japón lanzó el ataque sorpresa contra Pearl Harbor y, pocos días después, invadió Filipinas, entonces territorio estadounidense.
Caída de Manila
Las fuerzas japonesas avanzaron rápidamente y, en enero de 1942, la capital Manila cayó, obligando a los soldados estadounidenses y filipinos a replegarse a la península de Bataan y al fuerte de Corregidor.
La marcha de la muerte de Bataan
Tras la rendición de Bataan en abril de 1942, unos 76 000 prisioneros (filipinos y estadounidenses) fueron obligados a caminar unos 105 km hacia los campos de internamiento de Capas, Tarlac. Miles murieron por malos tratos, hambre y enfermedades.
Rendición de Corregidor
El último bastión aliado, la isla de Corregidor, resistió bajo intensos bombardeos aéreos y navales hasta que se rindió el 6 de mayo de 1942.
Ocupación japonesa (1942‑1945)
Durante más de tres años los japoneses controlaron el archipiélago. La población sufrió escasez, represiones y violencia, mientras surgían movimientos guerrilleros.
Resistencia guerrillera
Grupos de guerrilleros filipinos, apoyados por EE. UU., emplearon tácticas de hit‑and‑run para sabotear suministros, recopilar información y mantener viva la esperanza de la liberación.
Libertación (1944‑1945)
En octubre de 1944, EE. UU. inició la operación “Landing de Leyte”, una gran ofensiva anfibia que marcó el inicio de la reconquista.
Tras intensos combates, las fuerzas aliadas liberaron la mayor parte del país a principios de 1945.
Batalla de Manila
En febrero de 1945 se libró la sangrienta Batalla de Manila. La ciudad quedó prácticamente destruida y miles de civiles perdieron la vida. La liberación total se completó en julio de 1945, contribuyendo a la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial.