Introducción
Tras la caída del Imperio Maurya, la unidad política de la India se fragmentó. Invasores procedentes del noroeste establecieron sus propios reinos, mientras que en el sur las dinastías locales recuperaron la independencia. El antiguo eje de poder de Magadha quedó desplazado a ciudades como Sanchi, Vidisha y Pratishthana.
Fuentes históricas
El periodo se reconstruye a partir de textos religiosos y seculares (Purāṇas, Smṛti), obras budistas como Jātaka‑kathā, Divyāvadāna, Lalitā‑vistara, Milinda‑pañhā, y literatura clásica (Mahābhāṣya, Gargī‑samhitā, Malavikā‑gnimitra). También aportan información obras griegas (Periplus del Mar Rojo), la Geografía de Estrabón y la Historia Natural de Plinio, crónicas chinas y una gran cantidad de inscripciones (prashastis, edictos) y monedas.
Administración post‑Maurya
Del siglo I al III d.C. la India estuvo marcada por pequeños reinos feudales. Los Satavāhanas en el sur y los Kushānas en el noroeste controlaban extensos territorios, pero sin la centralización de los Mauryas. Ambos establecieron relaciones de vasallaje con reyes locales y adoptaron títulos divinos ("Devanāmrpya", "Devaputra").
Los kushānas introdujeron el sistema de satrapías y, según algunas fuentes, un proto‑sistema de tenencia de tierras permanente (akṣaya‑nivi). En varias ciudades del norte (Taxila, Kosambi, Erāṇ, Vidisha, etc.) surgieron corporaciones de mercaderes (nigama‑sabha) que emitían su propia moneda.
Economía y agricultura
El control estatal sobre la tierra disminuyó: la propiedad pasó a manos de agricultores y de donaciones a brahmanes y shramanas. Los Satavāhanas concedieron tierras libres de tributos, y a partir del siglo II d.C. incluso derechos administrativos, lo que creó zonas semi‑autónomas.
Se impulsó la irrigación mediante canales (Kalinga, Saurashtra) y lagos artificiales. Los textos de Manu y Milinda‑pañhā regulaban la posesión de tierras y la protección de herramientas agrícolas; el recaudador de impuestos (gṛha‑sāmā) actuaba en nombre del rey.
Comercio y rutas
El comercio floreció gracias a la demanda romana de especias, madera aromática, seda y piedras preciosas, y al intercambio con la dinastía Han. India exportó pimienta negra ("Yavanapriya"), perlas, rubíes, marfil y cerámica; importó seda china, vidrio romano y metales.
Los puertos de Barygaza (Bhadoch), Pāṭaliputra‑Taksasila, la costa del Malabar (Muziris) y los puertos del sur de la India (Kaveripattinam, Nagapattinam) fueron puntos clave. Las rutas terrestres conectaban Pāṭaliputra con Taksasila, el Valle del Indo con el Punjab y, a través de la ruta del Noroeste, con el Cáspio y la Ruta de la Seda.
Sistema monetario
La introducción de monedas con nombre y fecha, iniciada por los griegos de Bactria, se extendió bajo los kushānas y los sákas. Se acuñaron monedas de oro (nīla, suvarna), plata (śatamān, pūraṇa) y cobre/bronce (kākaṇi). Los kushānas adaptaron el peso de las monedas romanas (aureus) y combinaron motivos griegos, persas, indios y budistas.
Artes, oficios y gremios
El abanico de oficios se amplió: metalurgia (oro, plata, hierro, bronce), textilería (algodón, seda, muselina), cerámica, joyería, construcción y fabricación de armas. Los textos budistas enumeran hasta 75 profesiones, de las cuales 60 son artesanales.
Los artesanos se organizaron en gremios (śreṇī, nigama, pūga, sārtha). Cada gremio tenía sus normas, tribunales internos y, en algunos casos, sus propias monedas. Los gremios financiaban monasterios y ofrecían préstamos a la comunidad.
Medidas, pesos y usura
Se empleaban unidades de medida como prsth, ādhak, dron, khāri para granos y pal, māṣ, kṛṣāpaṇ para líquidos. Los textos económicos regulaban la usura: la tasa típica era del 1,25 % mensual (15 % anual), con variaciones según casta y tipo de préstamo.
Desarrollo urbano
El auge monetario y artesanal favoreció la expansión de ciudades: Vārāṇasī (textiles y marfil), Pāṭaliputra, Taxila, Mathurā, Sāketa, y centros del sur como Kaveripattinam y Muziris. Las construcciones utilizaban ladrillos cocidos, tejas de arcilla y hormigón rudimentario, señal de una arquitectura más sólida que en la época maurya.