Theravada (Sthaviravada)
La corriente mayoritaria del budismo es el Theravada, también llamado Sthaviravada. Sus seguidores consideran autoritativas las escrituras en pálico del budismo primitivo y reclaman una sucesión directa de los "Agrajas" ("Sthavira" en sánscrito y "Thera" en pálico). Esta tradición se conoce como el "Camino de los Predecesores".
El Theravada mantiene las prácticas tal como fueron transmitidas por los monjes fundadores, rechazando innovaciones posteriores. Hace una clara distinción entre la vida laica y la monástica, y sostiene que la iluminación completa no está al alcance de todos. Su centro histórico estuvo en Cachemira y hoy se extiende por Sri Lanka, Myanmar, Tailandia, Camboya y Laos, por lo que también se le llama la "Rama del Sur".
Mahasanghika (Mahasanghikas)
En el siglo IV a.C., durante el Segundo Concilio de Vaishali, un grupo se separó de los Sthaviravadas y fundó la escuela Mahasanghika. Los Mahasanghikas defendían, con base lógica, que todo ser posee la capacidad innata de alcanzar la iluminación y que, con tiempo y esfuerzo, cualquiera puede lograrlo. Su principal centro era Magadha y su pensamiento influyó en la posterior aparición del Mahayana.
Hinayana (Shravakayana)
El término "Hinayana" se refiere a la corriente que enfatiza la práctica individual y la auto‑esfuerzo para alcanzar el nirvana. Sus adherentes consideran al Buda como un gran maestro humano, no como una divinidad. La doctrina es atea, se centra en la ética y el Camino Óctuple, y utiliza la huella del Buda como símbolo en lugar de una estatua.
Se habla de cuatro etapas del practicante "Shravaka":
- Srotapanna (entrada),
- Once‑gati (una sola vida),
- Anagami (no regresante),
- Arhat (iluminado). Los textos sagrados están en pálico y la corriente tuvo mayor presencia en Birmania, Sri Lanka y Camboya.
Mahayana
El Mahayana, también llamado "Budismo del Norte", promueve un camino amplio que permite a todos los seres –incluidos los laicos– avanzar hacia la iluminación a través de la compasión (bodhicaryā), la generosidad y las seis paramitas (caridad, disciplina, paciencia, esfuerzo, meditación y sabiduría). Su objetivo es el despertar del Bodhisattva, que pospone su propio nirvana para ayudar a los demás.
Esta escuela aceptó la divinización del Buda y la veneración de numerosos Budas y Bodhisattvas, como Avalokiteśvara, Maitreya y Mañjuśrī. Introdujo la escultura budista; los primeros ídolos aparecen en el arte de Gandhara bajo el rey Kanishka. El Mahayana se difundió en China, Tibet, Corea, Mongolia y el Sudeste Asiático.
Fundación del Sangha budista
El "Triratna" (Buda, Dharma y Sangha) constituye la base del budismo. Tras su primer sermón en Sarnath, el Buda organizó la comunidad monástica (Sangha) con un grupo de cincuenta y seis monjes, entre los que se encontraban los cinco discípulos principales. Los bhikshus vivían como ascetas, dependían de la limosna y seguían un estricto código (Vinaya).
El acceso al Sangha era inicialmente abierto a todas las castas, aunque con el tiempo se excluyeron menores de 15 años, criminales y esclavos. Más tarde, las mujeres también fueron admitidas como bhikshunis.
Música budista (Dhamma Sangeet)
Los "Sangeet" o concilios budistas reunían a monjes para compilar, recitar y cantar las enseñanzas del Buda. Los músicos que participaban se conocían como "Dhammasangeti".
Primer Dhamma Sangeet
En el 483 a.C., bajo el patrocinio del rey Ajatashatru de Magadha, se celebró el primer concilio en la cueva de Saptaparni (Rajagriha). Allí se dividió el canon en los dos Pitakas: Sutta y Vinaya. Participaron unos quinientos arhats, razón por la cual se le llama "Panchashatika".
Segundo Dhamma Sangeet
Un siglo después, en el siglo IV a.C., el segundo concilio tuvo lugar en Vaishali bajo el rey Kalashoka. Con la mediación de Mahasthavira Revata, asistieron 700 monjes para resolver disputas sobre la Vinaya.
Tercer Concilio budista
En 249 a.C., el emperador Ashoka convocó el tercer concilio en Pataliputra. Presidido por el monje Moggaliputta Tissa, se compiló el "Abhidhamma" como tercer Pitaka y se decidió enviar misioneros al extranjero, lo que propició la expansión del budismo en Sri Lanka, Birmania, Tailandia, Laos y Camboya.
Cuarto Concilio
El cuarto concilio se celebró en el siglo I d.C. bajo el rey Kanishka en el sitio de Kundalvan (Cachemira). Allí se redactó el gran tratado "Mahavibhāṣā" en sánscrito y se marcó la división definitiva entre Hinayana y Mahayana.
Otros concilios relevantes
Se destacan también la "Sanghi de los libros" en Sri Lanka (450 años después del parinirvana), la "Sanghi de la inscripción en piedra" en Mandalay (1871) y la "Sanghi de la cueva de piedra gigante" en Rangún (1954‑1956), donde se inscribieron los textos en diversos idiomas.
Razones de la popularidad del budismo
Apoyo a la nueva economía
El budismo no prohibía el comercio, los préstamos ni el interés, a diferencia de los rituales védicos que favorecían la aristocracia sacerdotal. Por eso, la emergente clase mercante y los artesanos encontraron en sus enseñanzas un respaldo a sus actividades.
Simplicidad de sus principios
En una época de rígidas castas y rituales costosos, el budismo ofreció un camino accesible a cualquier persona, sin necesidad de sacrificios animales ni ofrendas extravagantes. El "Camino Medio" resultó práctico para la población general.
Carisma de Gautama Buda
Su origen real, su renuncia a la vida palaciega y su habilidad para comunicar en la lengua vernácula (pálico) conquistaron a la gente. Utilizaba parábolas, humor y lógica para persuadir a sus interlocutores.
Principio de igualdad
El sangha estaba abierto a todos, sin distinción de casta, género o condición social. Esto atrajo a sectores marginados que buscaban reconocimiento y dignidad.
Protección real
Monarcas como Ashoka, Kanishka, Harsavardhana y la dinastía Pala patrocinaron la construcción de estupas, monasterios y la difusión del Dharma, lo que consolidó la presencia del budismo en vastas regiones.
Rol del sangha y los músicos
Los monjes itinerantes y los cantores del Dhamma viajaban por rutas comerciales, difundiendo las enseñanzas y atrayendo a nuevos adeptos.
Contribuciones del budismo
Sociales y culturales
El budismo cuestionó la supremacía de los sacerdotes védicos, promovió la igualdad de género, la prohibición de la violencia animal y la ayuda a los más desfavorecidos. Inspiró una forma temprana de socialismo al establecer normas de alimentación y vestimenta para los monjes.
Políticas
Emperadores como Ashoka adoptaron la no‑violencia y la diplomacia budista, abandonando las conquistas militares.
Filosóficas
Introdujo doctrinas como el anatta (no‑yo), el niḥsvāmī (no‑dios), el karma y el renacimiento, influyendo profundamente en la filosofía india.
Educación y literatura
Los monasterios se convirtieron en centros de enseñanza; universidades como Nalanda y Vikramashila atrajeron a estudiantes de toda Asia. Los cánones budistas se recopilaron en pálico y sánscrito, ofreciendo valiosos testimonios de la vida urbana y económica de la época.
Arte y arquitectura
El budismo impulsó la creación de cuevas‑templo (Ajanta, Ellora, Sanchi), estupas, viharas y esculturas de Buda en estilos gandhāri y maurya. Estas manifestaciones influyeron en el arte de Asia Central, del Sudeste Asiático y del mundo grecorromano.
Difusión internacional
Gracias a las misiones enviadas por Ashoka y a los comerciantes, el budismo llegó a Sri Lanka, el sudeste asiático, China, Corea, Japón, el Tíbet, Nepal y más allá, generando intercambios culturales y comerciales.